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China y el Reino Unido cruzaron advertencias por las protestas en Hong Kong

Por Agencia Télam

04-07-2019 04:30

La crisis política en Hong Kong se profundizó hoy con las detenciones de 13 manifestantes opositores que presuntamente participaron de las protestas de esta semana y por un fuerte cruce de advertencias entre el gobierno nacional en China y la ex potencia colonial de la región, el Reino Unido.

Ayer, el canciller británico, Jeremy Hunt, uno de los dos candidatos a convertirse en el próximo primer ministro, condenó la represión y la falta de diálogo del gobierno chino y de su aliado regional, el ejecutivo honkongnés, ante la ola de protestas de grupos prodemocráticos que rechazan asimilarse al sistema político chino.

La respuesta llegó hoy desde Beijing.

El vocero de la Cancillería, Geng Shuang, le exigió a Londres "mostrar respeto" y acusó a Hunt de intentar repetir el pasado colonista que tuvo su país en esa zona.

"Fantasea con la gloria desvanecida del colonialismo británico y con la mala costumbre de gesticular mientras observa los asuntos de otros países", denunció el funcionario chino.

Hace 22 años, el Reino Unido devolvió a China el control del territorio de Hong Kong, un distrito que era hasta entonces una colonia británica y hoy goza del estatus de Región Administrativa Especial china.

En virtud de ese acuerdo bilateral, Hong Kong disfruta aún hoy de amplias libertades y derechos no vistos en China continental, bajo una doctrina conocida como "un país, dos sistemas", que debe ir gradualmente desapareciendo hasta el año 2047.

El cruce diplomático no terminó con la respuesta de China. Poco después, Hunt escaló y lanzó nuevas advertencias desde Londres, según la cadena de noticias británicas BBC.

El líder conservador, que aspira a encabezar el gobierno británico en los próximos meses, sostuvo que China podría enfrentar "serias consecuencias" si reprime las protestas y detiene a los jefes de los manifestantes, y dejó claro que "todas las opciones siguen abiertas" para Londres, incluidas posibles sanciones contra Beijing.

En tanto, en Hong Kong, el gobierno alimentó aun más el clima de tensión de las últimas semanas al anunciar la detención de 13 manifestantes opositores.

Según un breve comunicado de la Policía hongkongnesa, 12 personas fueron detenidas el lunes bien temprano en el inicio de la manifestación que buscó interferir con el aniversario de la devolución de la región a China en 1997.

Se trata de 11 hombres y una mujer, que enfrentan un amplio espectro de cargos que incluyen posesión de armas peligrosas, reunión ilegal, ataque a un policía, obstrucción de la labor policial y negarse a identificarse, y podrían enfrentar sentencias de hasta 10 años de cárcel.

La agencia de noticias EFE informó que al menos uno de esos detenidos es un menor de edad de 14 años.

El detenido número 13 fue arrestado a la noche, luego de participar presuntamente de la toma y vandalización del Parlamento, que duró horas y marcó uno de los momentos de mayor tensión de la crisis política que estalló hace semanas.

El mes pasado, la oposición hongkongnesa inició una serie de manifestaciones callejeras que terminaron siendo las más grandes de la historia reciente de la región.

El reclamo inicial era que el gobierno local de Carrie Lam retire del debate parlamentario un proyecto de ley de extradición a China y otras jurisdicciones de sospechosos de delitos, que según los manifestantes y la oposición en su conjunto podría usarse políticamente contra disidentes.

Lam aceptó finalmente retirar el proyecto de ley del Parlamento, pero para ese entonces, las protestas habían alimentado un clima de rechazo al gobierno tan grande que los manifestantes decidieron mantenerse masivamente en las calles y pedir, no solo la eliminación completa del proyecto de ley, sino la renuncia de la dirigente.

La toma del Parlamento por un grupo pequeño y radicalizado de los manifestantes el lunes por la noche se inscribe en esa escalada que, lejos de detenerse, se está internacionalizando. (Télam)