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Bolsonaro hace el último esfuerzo en San Pablo y Río para llevar a sus candidatos al balotaje

Por Agencia Télam

02-11-2020 03:15

A dos semanas de las elecciones municipales en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro se lanzó hoy directamente a apuntar las candidaturas de sus aliados en las ciudades de Río de Janeiro y San Pablo, donde las encuestas muestran que comenzaron a entrar en problemas para llegar a una segunda vuelta.

Bolsonaro grabó spots defendiendo "valores de la familia", contra la "doctrinación en las escuelas" y el "comunismo" para Marcelo Crivella, pastor evangelista intendente de Río, y Celso Russomano, diputado, conductor de TV y aspirante en San Pablo, la mayor urbe sudamericana, ambos del partido Republicanos, vinculado a la Iglesia Universal.

Es que tanto Crivella como Russomano están bajando fuertemente en las encuestas frente a candidatos y partidos que pueden ayudar a complicar los planes de Bolsonaro para su reelección en 2022.

Por eso, el presidente entró de lleno en la campaña, buscando llevarlos al balotaje del próximo 29 de noviembre si es que los vencedores del 15 de noviembre no superan el 50% de los votos.

Crivella, hombre fuerte de la Iglesia Universal, está empatado en el segundo lugar, con 14% según la última encuesta de Ibope, con la excomisaria de la Policía Civil (investigaciones) Martha Rocha, del Partido Democrático Laborista (PDT), del ex candidato presidencial Ciro Gomes, tercero en 2018.

En primer lugar, aparece con 32% y mucho favoritismo el exintendente de Río Eduardo Paes, del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB) partido del expresidente Michel Temer que fue devastado en Río de Janeiro con la detención y condenas por corrupción confesa de sus exgoberndores Luiz Pezao y Sergio Cabral.

Según los analistas, el rechazo a Crivella comenzó a crecer incluso entre la población evangelista más pobre, su fuerte electoral.

En San Pablo, una ciudad que en los últimos treinta años pasó por tres administraciones del PT del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente Bolsonaro intentará con el candidato Russomano derrotar a la centroizquierda y consolidar su discurso pero también enfrentar al gobernante Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

El favorito a vencer las elecciones, según Ibope, es el actual intendente, Bruno Covas, delfín del gobernador paulista, Joao Doria, un ultraliberal que fue aliado de Bolsonaro en las elecciones de 2018, incluso contrariando a sectores del partido del expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).

Doria es un presidenciable para 2022 que rompió con Bolsonaro en la pandemia y mantiene ahora la "guerra de las vacunas": San Pablo hizo un acuerdo con el laboratorio chino Sinovac para la vacuna Coronavac, pero Bolsonaro dijo, contrariando a su Ministerio de Salud, que no habrá compras a nivel nacional de esa inmunización a raíz de su "origen" y "desconfianza".

Russomano, un conductor de TV dedicado a discursos de "defensa del consumidor", famoso por sus peleas con cajeras de supermercados, es el vicelíder del bloque del Gobierno en la Cámara de Diputados.

Lideraba las encuestas hasta la semana pasada pero cayó 8 puntos, al 20%, detrás de los 26% de Bruno Covas. Con 13% tiene chances de ir al segundo turno, si se sigue derritiendo Russomano, como ocurrió en las dos anteriores elecciones, el filósofo Guilherme Boulos, líder del Movimiento de Trabajadores Sin Techo y candidato del Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

Con una campaña que viene sorprendiendo por su creatividad en las redes sociales, con gran apoyo de la juventud y de parte de históricos del PT, Boulos está disputándole el voto de las periferias a Russomano, anclado en el evangelismo probolsonarista y el consumo popular.

En cuarto lugar aparece Marcio França, el candidato de Ciro Gomes en la ciudad más grande del país.

Russomano intentará mantener a las familias que viven con unos 2.000 reales (27.000 pesos) como parte de su electorado, apuntando cuestiones religiosas y alentando el fantasma de los "rojos comunistas".

"Hace años que estoy con Bolsonaro en el Congreso Nacional porque tenemos las mismas banderas: la libertad económica y la defensa de la familia", dice un video de Russomano con el presidente a su lado.

Entonces, en la propaganda, el Presidente acota: "Es nuestro conservadurismo, es el tema de los niños en la escuela. No podemos admitir el riesgo de doctrinación en la sala de clases".

Esa fórmula de lanzar 'fake news' en 2018 contra el excandidato Fernando Haddad, del PT, en videos para Whatsapp fue exitosa para Bolsonaro y parece que busca su reedición esta vez, aunque ya con un escenario más partido.

Bolsonaristas que apoyan a Russomano protestaron el domingo contra el intendente Covas y el gobernador Doria, sobre todo contra la obligatoriedad de la aplicación de la vacuna contra el coronavirus.

El PT, en tanto, aparece apagado en las dos principales ciudades del país: el candidato Jilmar Tatto, exsecretario municipal de transportes, tiene un 6% en San Pablo y en Río de Janeiro en cuarto lugar aparece Benedita da Silva, con 9% de intención de voto.

Lula, por ejemplo, está haciendo campaña en spots para ambos y los otros candidatos del PT en las principales ciudades.

Si bien no debe ser considerada como una elección de medio término, los comicios municipales sirven para redefinir alianzas y, por primera vez, se verá la performance del bolsonarismo a nivel municipal.

Bolsonaro se eligió en 2018 con el Partido Social Liberal (PSL), del que se fue y todavía no pudo fundar otro por falta de firmas. Por eso el bolsonarismo, está expresado en más de una decena de fuerzas de derecha y extrema derecha.

Un ejemplo sobre la complejidad de las alianzas es ver cómo el conservador demócrata va aliado al laborismo de Ciro Gomes en Salvador, capital de Bahía, contra el PT.

Uno de los casos más curiosos se da en Santana de Itararé, en el estado de Paraná, sur, a 750 kilómetros de la frontera con Misiones, municipio con 5.000 habitantes.

Allí habrá elecciones con apenas una fórmula de unidad: el candidato es del PT de Lula y el vice es del PSL bolsonarista. (Télam)