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ANSA/ Papa: La violencia contra la mujer es profanación de Dios

Por Agencia ANSA

01-01-2020 11:30

CIUDAD DEL VATICANO, 1 ENE - El papa Francisco celebró hoy la primera misa de 2020, dedicada a la solemnidad de María Santísima Madre de Dios, en el día en que se conmemora también la 53a.

Jornada Mundial de la Paz sobre el tema "La paz como camino de esperanza: diálogo, reconciliación y conversión ecológica".

En la homilía, Francisco afirmó que la violencia contra las mujeres es "profanación de Dios".

"Las mujeres son fuente de vida: y sin embargo son continuamente ofendidas, golpeadas, violentadas, inducidas a prostituirse y suprimir la vida que llevan en el vientre".

"Toda violencia infligida a la mujer es una profanación de Dios, nacido de mujer.

Del cuerpo de una mujer llegó la salvación para la humanidad: de cómo tratamos el cuerpo de la mujer comprendemos nuestro nivel de humanidad", subrayó Francisco.

El pontífice llamó a dar a las mujeres un lugar de decisión: "La mujer es donadora y mediadora de paz y debe ser asociada plenamente a los procesos de decisión.

Porque cuando las mujeres pueden transmitir sus dones, el mundo está más unido y más en paz.

Por eso, una conquista para la mujer es una conquista para toda la humanidad".

El cuerpo de la mujer, subrayó el papa, debe ser "respetado y honrado".

"Cuántas veces el cuerpo de la mujer se sacrifica en los altares profanos de la publicidad, de la ganancia, de la pornografía, explotado como superficie que usar.

Debe ser liberado del consumismo, respetado y honrado; es la carne más noble del mundo, concibió y dio a luz el Amor que nos salvó", dijo.

Para Francisco, "hoy incluso la maternidad es humillada, porque el único crecimiento que interesa es el económico".

Y dirigió un mirada particular hacia las mujeres en espera de un niño que buscan emigrar.

"Hay madres -prosiguió- que se arriesgan a duros viajes para intentar desesperadamente dar al fruto de su vientre un futuro mejor y son consideradas números en exceso por personas que tienen la panza llena, pero de cosas, y el corazón vacío de amor".

"Si quisiéramos tejer de humanidad las tramas de nuestros días, debemos repartir desde la mujer.

De ella, mujer, surgió la salvación -dijo Francisco refiriéndose a la elección de Dios de encarnarse en el vientre de una mujer- y por lo tanto no hay salvación sin la mujer".

Al hablar de la Virgen, que se ocupó de Jesús desde el nacimiento al calvario, el pontífice subrayó que "es propio de la mujer tomar la vida a pecho.

La mujer muestra que el sentido de vivir no es seguir produciendo cosas, sino llevar en el corazón las cosas que hay.

Solo quien mira con el corazón ve bien, porque sabe 'ver adentro': a la persona más allá de sus equivocaciones, al hermano más allá de su fragilidad, a la esperanza en las dificultades, a Dios en todo".

"Y si queremos un mundo mejor, que sea casa de paz y no patio de guerra, que sea importante la dignidad de cada mujer", reiteró Francisco, que se refirió a la Iglesia no como un conjunto de estructuras sino con un corazón de madre, "es mujer y madre".

Francisco no eludió hablar de la división interna operada por el diablo.

"Acercándose a María la Iglesia se halla, recupera su centro y su unidad.

El enemigo de la naturaleza humana, el diablo, busca en cambio dividirla, poniendo en primer plano las diferencias, las ideologías, los pensamientos de parte y los partidos".

"Pero no comprendemos la Iglesia si la miramos a partir de las estructuras, los programas y las tendencias: captaremos algo pero no el corazón.

Porque la Iglesia tiene un corazón de madre.

Y nosotros hijos invocamos hoy a la Madre de Dios, que nos reúne como pueblo creyente".

Cuando la Iglesia mira a María -concluyó- "se siente llamada a decir 'no' al pecado y a la mundanidad.

Ella ve, fecunda, y se siente llamada a anunciar al Señor, a generarlo en las vidas.

Ve ella, madre, y se siente llamada a acoger a cada hombre como un hijo".

(ANSA).