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ANSA/ Libia: Una cumbre clave en Berlín

Por Agencia ANSA

18-01-2020 04:45

Por Salvatore Lussu ROMA, 18 ENE - En medio de las expectativas por Cumbre del Berlín, mañana, con la esperanza de frenar la escalada, el primer ministro libio, Fayez al Sarraj, al frente del gobierno reconocido internacionalmente, y el general rebelde, Khalifa Haftar, participarán en la reunión.

Esto fue confirmado por el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, al periódico Bild am Sonntag, que lo anticipó en su portal de Internet.

Sigue siendo incierto si los dos se sentarán juntos en la mesa de negociaciones, agregó el diario sensacionalista.

"Para mí, también pueden presentar sus visiones sobre Libia, una tras otra.

Pero son parte de la conferencia",sostuvo Maas, y agregó: "Espero que ambos aprovechen la oportunidad para devolver el futuro de Libia a las manos de los libios".

Estricto alto el fuego, implementación de una policía regida por el poder civil, sanciones U para quienes violen la tregua y la creación de una comisión que trabaje en la reconstrucción de Libia, despuntan en el borrador que llegará mañana a la cumbre de Berlín.

"Pedimos a las Naciones Unidas que faciliten las negociaciones de alto el fuego entre las partes en Libia, incluso mediante el establecimiento inmediato de comités técnicos para monitorear y verificar la implementación del alto el fuego", sostiene el proyecto de conclusiones de la conferencia de Berlín, según datos revelados por la agencia rusa de noticias Tass.

Asimismo, los participantes "exhortan a todas las partes a reanudar el proceso político inclusivo bajo los auspicios de la misión de la U", para llegar al fin de período de transición con "elecciones parlamentarias y presidenciales libres, equitativas, inclusivas y creíbles".

En el texto también se pide "el establecimiento de un Consejo de Presidencia en funcionamiento y la formación de un gobierno libio único, unificado, inclusivo y efectivo aprobado por la Cámara de Representantes".

Pese a las expectativas por la cumbre de mañana, lo que creó tensión fue que Al Haliq Al Zawi, líder de la tribu Zouaiya del Este de Libia, anunció hoy que tiene intención de cerrar puertos y campos petroleros en esa región para asfixiar las arcas del terrorismo y complicar al gobierno de Trípoli.

Lo anunció la agencia de noticias local Lana, que indicó que el líder tribal alegó que esa acción "apunta a drenar las fuentes de financiando del terrorismo, bloqueando los ingresos petroleros y pidiendo el regreso de la sede de la compañía petrolera nacional en Benghazi".

El jefe tribal dijo que el campo de Al Sarir ya ha sido cerrado y el puerto petrolero de Zueitina bloqueado, y acotó que "mañana se verá la suspensión de operaciones en todos los campos petroleros y, por lo tanto, la suspensión de todas las terminales en el este del país".

"El cierre de campos petroleros y terminales petroleras es una decisión puramente popular.

Los ciudadanos lo decidieron", dijo el portavoz de las fuerzas que respaldan al general rebelde Khalifa Haftar, Ahmed Al-Mismari a la televisora local Al-Hadath.

En una conferencia de prensa durante, Mismari enfatizó que las fuerzas pro Haftar "no intervendrán excepto para proteger a las personas en caso de que enfrenten un peligro".

Para Haftar, al mando del Ejército Nacional de Libia (LNA), la ofensiva en Trípoli apunta a liberar la capital de los "terroristas", en referencia a sus rivales del gobierno endeblemente constituido y con reconocimiento foráneo.

Y ese movimiento de corte de producción de petróleo se produce mientras mañana se intentará persuadir a Haftar y a sus partidarios extranjeros de que detengan su campaña militar de nueve meses para tomar Trípoli, sede del gobierno reconocido.

Se calcula que la producción de petróleo de Libia era de 1,3 millones de barriles diarios antes de los cierres.

Al respecto, la misión de la U en Libia expresó hoy su "profunda preocupación por los esfuerzos actuales para detener o comprometer la producción de petróleo" en el país.

"Esta medida tendría consecuencias devastadoras, en primer lugar, para el pueblo libio que depende del libre flujo de petróleo", apunta una declaración de UNSMIL.

El cierre de pozos y la merma de la producción de crudo, según el ente de Naciones Unidas, "tendría terribles efectos para la ya deteriorada situación económica y financiera del país".

En ese contexto, el canciller alemán, Heiko Maas, declaró hoy que "los Estados que respaldan a las partes de la guerra civil no deben enviar más armas a Libia".

"Tenemos que evitar que Libia se vuelva una nueva Siria, añadió.

Por eso, debemos detener la afluencia letal de las armas desde el exterior.

Este conflicto no puede ser vencido por ninguno militarmente.

Esto deben entenderlo todos", aseveró.

(ANSA).