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ANSA/ Líbano: Tiene un nuevo gobierno, premier cerca de Hezbolá

Por Agencia ANSA

21-01-2020 07:00

Por Lorenzo Trombetta BEIRUT, 21 ENE - El nuevo gobierno libanés, liderado por Hassan Diab, cercano a Hezbolá y con la misión de conducir un país en medio de la más grave crisis económica y política vivida tras el fin de la guerra civil hace 30 años, se formó hoy después de poco más de un mes de intensas consultas y luego de días de violentos choques en Beirut entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

La nueva administración trabajará para satisfacer las demandas de los manifestantes, prometió Diab, de 60 años, inmediatamente después del nacimiento del Ejecutivo, tres meses después de la renuncia de su predecesor, Saad Hariri, bajo la presión de la plaza.

"Este es un gobierno que representa las aspiraciones de los manifestantes que se han movilizado en todo el país durante más de tres meses" y el gobierno "trabajará para satisfacer sus demandas de un poder judicial independiente, para la recuperación de fondos robados, para la lucha contra las ganancias ilegales", resaltó Diab.

El primer ministro fue encargado de formar un nuevo gobierno el pasado 19 de diciembre.

Un mes y medio antes, su predecesor, Saad Hariri, había dimitido en medio de una fuerte presión popular, entre protestas contra el elevado costo de vida y la corrupción que estallaron en varias ciudades del país a mediados de octubre El nuevo Ejecutivo está "restringido", es decir, compuesto por 20 ministros -dos tercios de gobiernos anteriores-, con representantes nuevos, que no han asumido previamente cargos ministeriales.

Se destacan seis mujeres, incluida, por primera vez, la nueva ministra de Defensa, Zeina Acar.

Sin embargo, los analistas señalan que detrás de las nominaciones propuestas por Diab hay una gran parte de los movimientos políticos en el poder durante décadas y acusados por el movimiento de protesta.

La decisión de Hariri de renunciar y, sobre todo, la de no querer liderar un nuevo gobierno, había roto el acuerdo político-institucional alcanzado hace un año entre el frente pro-iraní -encarnado por la alianza entre Hezbolá y el presidente de la República cristiana, Michel Aoun- y el eje pro- occidental, -representado por Hariri y los partidos cristianos de las fuerzas libanesas de Falangi y el partido druso de Walid Jumblat-.

Precisamente, estos últimos partidos, históricamente más cercanos a Estados Unidos, Francia y Arabia Saudita, no participan en el Ejecutivo, lo que marca una ruptura en los equilibrios de "consenso" que han existido durante diez años en el Líbano.

El nuevo primer ministro, profesor universitario y ex ministro de Educación, recordado por haber aumentado las tasas universitarias en un 300%, ahora tiene la misión casi imposible de recuperar la confianza de los manifestantes, mientras impulsa las tan esperadas reformas económicas.

Tales reformas han sido indicadas como "necesarias" para desbloquear la ayuda financiera prometida por la comunidad internacional, en particular de Francia, Estados Unidos y la Unión Europea.

Se espera que los fondos extranjeros le den oxígeno a la economía, sobre todo, al sistema bancario, desde que, en el verano (boreal) comenzó en toda la región una crisis de liquidez del dólar estadounidense, con la devaluación de la lira local.

Los bancos han impuesto, desde mediados de noviembre, el control de capitales, y los pequeños y medianos ahorristas están sintiendo las consecuencias, en un contexto cada vez más difícil de incremento del desempleo y aumento de los precios al consumidor.

(ANSA).