internacionales

ANSA/ Irán: Jamenei quería una represalia dura antes que misiles

Por Agencia ANSA

09-01-2020 05:15

Por Cristoforo Spinella ESTAMBUL, 9 ENE - Una venganza calculada que evite cuidadosamente víctimas estadounidenses: ése fue el dilema que trataron de resolver los líderes de la República Islámica, pensando en la mejor estrategia de una represalia considerada inevitable, en los días en que millones de iraníes invadieron las plazas para conmemorar al general "mártir" Qassem Soleimani.

Según la reconstrucción de un diplomático de Teherán, en comparación, hubo quienes hubiesen querido una respuesta al menos equivalente -en otras palabras, un intento de matar a un oficial de alto rango estadounidense-, y aquellos que, en cambio, apuntaron a una reacción espectacular, pero sin consecuencias irreparables.

La opción más prudente tendría el sello del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, el contralmirante Ali Shmakhani, quien, en vísperas de las redadas contra las bases estadounidenses en Irak, había indicado 13 posibles "escenarios" de venganza.

Veterano de la devastadora guerra contra Saddam Hussein en la década del 80 y ex comandante de los Pasdaran, habría sido él quien presionó por la opción de los misiles, reconociendo que matar soldados estadounidenses conduciría a una "guerra total" difícil de sostener para el pueblo iraní, ya debilitado por años de sanciones draconianas.

Se temía que una economía de guerra, la cual hubiera puesto definitivamente al país de rodillas y en peligro el mismo sistema de poder de los ayatolás, después de las furiosas protestas de hace apenas dos meses contra el costo del combustible, las cuales fueron reprimidas.

Los que querían una respuesta más dura, según la misma fuente, eran quienes formaban parte del círculo restringido del Guía Supremo Ali Jamenei, preocupado por no parecer "débil" y ya con una mirada en su herencia histórica, "para no ser recordado como el líder que se rindió a los estadounidenses".

Si la prudencia ha prevalecido hasta ahora, el juego no parece cerrado.

El objetivo a largo plazo sigue siendo el de crear las condiciones para una conclusión, o al menos una reducción, de la presencia militar de Estados Unidos en la región.

Eso, vía desgaste a través de las milicias pro Teherán dispersas de Irak al Líbano, sin eso el "sello" oficial que Jamenei quería en la operación por el "mártir Soleimani".

Una verificación interna llegará, en cualquier caso, dentro de 40 días, cuando los iraníes sean llamados a las urnas para renovar el Parlamento.

Una cita que, según analistas, será un asunto entre conservadores y fundamentalistas, con los reformistas obligados a desempeñar un papel marginal.

(ANSA).