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ANSA/ EEUU: Crece indignación por personas sin hogar

Por Agencia ANSA

27-12-2019 03:45

NUEVA YK, 27 DIC - Indignación, frustración y temor, son algunas de las palabras que muchos ciudadanos estadounidenses usaron este año para describir el creciente problema de las personas sin hogar en el país, entre quienes no faltaron casos de acoso, uso desenfrenado de drogas y manifestaciones inquietantes de enfermedades mentales.

Lo informaron fuentes locales, según las cuales el actual problema de las personas sin hogar alguna vez pudo haber sido contenido en Estados Unidos, antes de transformarse en una crisis moderna y extendida por casi todo el país.

Los relatos de agresiones de parte de personas sin hogar se multiplican diariamente.

En Los µngeles, Heidi Van Tassell dijo que un hombre sin hogar la sacó de su auto, la arrastró al centro de la calle y le arrojó un cubo de heces en la cabeza.

En Oakland, California, las elevadas estadísticas siguen afectando la forma en que locales minoristas como Mika McCants operan sus pequeñas sucursales.

La ciudad registró un aumento del 47% de la población de personas sin hogar en los últimos dos años.

Actualmente, los miembros del consejo de la ciudad están considerando una propuesta que albergaría a 1.

000 personas sin hogar que viven en el µrea de la Bahía en un crucero.

Las cosas se deterioraron tanto en Seattle que el padre Michael Ryan, de la Catedral de St.

James, envió una carta a los fieles pidiéndoles que recen para que la ciudad y la iglesia encuentren "el equilibrio necesario para no solo ser un lugar acogedor, sino también un lugar seguro".

La carta fue en respuesta a un hombre sin hogar que había irrumpido en la iglesia donde rompió una talla de madera de 200 años de antigedad de la Virgen María con una gran roca.

No fue un incidente aislado y la iglesia ahora tiene un oficial de policía uniformado presente durante todas las misas de fin de semana.

Fox News informó acerca de más de 100 hombres y mujeres sin hogar.

Residentes que dijeron que habían perdido la fe en la capacidad de sus funcionarios electos para resolver la crisis, especialmente después de que la mayoría de las ciudades y estados habían gastado millones de dólares para abordar el problema, solo para verlo empeorar.

Cansados, los residentes comenzaron a tomar el asunto en sus propias manos y han intentado todo, inclusive cargando autobuses con personas sin hogar, entregarles algo de dinero y llevarlos hasta la frontera, donde los abandonan.

(ANSA).