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Alemania empieza a juzgar a un ultraderechista que atacó una sinagoga el día de Yom Kipur

Por Agencia Télam

21-07-2020 01:45

Alemania comenzó a juzgar hoy al neonazi Stephan Balliet, acusado de extremismo ultraderechista tras haber atacado una sinagoga y asesinado a dos personas en territorio alemán el día de Yom Kipur.

Balliet, confeso autor del ataque, compareció ante la audiencia en Magdeburgo esposado de pies y manos en un operativo de seguridad reforzado, tras un intento de fuga.

El ataque ocurrió el 9 de octubre pasado en Halle, en el estado oriental de Sajonia-Anhalt, cuando Balliet realizó 20 disparos desde afuera de la sinagoga tras intentar ingresar sin éxito.

Para la Fiscalía, no hubo una masacre porque la puerta del templo no cedió ante los disparos.

El hombre, de 27 años, salió de la casa de su padre vestido con un traje paramilitar y equipado con una cámara de video en su casco. Llevaba explosivos, armas largas y un artefacto de fabricación casera.

Su propósito, según la acusación, era "causar el mayor número posible de muertos judíos", informó la agencia de noticias EFE.

En el interior del templo, 52 fieles judíos celebraban el Día del Perdón.

Al no poder derribar la puerta, Balliet lanzó los explosivos al patio interior y, en la misma calle, disparó y mató a una mujer de 40 años, antes de ingresar a un local de comida turca y abrir fuego indiscriminado provocando la muerte de un joven de 20 años.

En su huida dejó varios heridos, entre ellos un policía, y fue detenido poco después.

Según el fiscal general, Peter Frank, su objetivo en el local de comida turca también era matar muchas personas.

Dijo que dejó un manifiesto en el que expresa con claridad su plan de perpetrar una matanza "de dimensión global" y de transmitirla a través de su cámara de video.

Balliet presuntamente seguía el modelo de Anders Breivik, el noruego que en julio de 2011 asesinó a 77 personas en su doble atentado en el centro de Oslo y en un campamento de las juventudes socialdemócratas de la isla de Utoya.

Breivik, ultraderechista y fundamentalista católico, pretendía atacar el modelo de sociedad multicultural. Balliet, por su parte, dirigió su fanatismo hacia los judíos, primero, y los turcos, después.

La Fiscalía imputa a Balliet doble asesinato, intento de asesinato múltiple, lesiones físicas e incitación a la violencia. Actuó movido por su fanatismo "antisemita, racista y xenófobo" y pretendía "socavar el orden democrático" del país.

El juicio se celebra en Magdeburgo por disponer de mejores condiciones de aforo y seguridad que en Halle, a unos 90 kilómetros.

El proceso se desarrollará bajo estrictas medidas sanitarias, según los parámetros establecidos por la pandemia del coronavirus.

Frente a la sala de audiencias, un grupo de personas enarbolando banderas israelíes se manifestó para denunciar el antisemitismo en la Alemania actual.

Entre los reclamos, señalan que el templo no estaba protegido el día del ataque, justo en el este del país, una zona en la que en los últimos años el partido de ultraderecha Alternativa por Alemania (AfD) ha sacado ventaja hasta convertirse en la segunda fuerza parlamentaria del estado y donde los grupos neonazis han estado en ascenso.

Además, el 30 de mayo pasado, Balliet intentó fugarse de la prisión y si bien fue atrapado cuando estaba a punto de saltar una valla de más de tres metros, la noticia causó un fuerte revuelo.

(Télam)