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Volvieron a trabajar los paseadores de perros en la ciudad de Buenos Aires

La actividad volvió a habilitarse luego de su parate en toda la cuarentena.

Por Agencia Télam

22-07-2020 05:45

Los paseadores de perros de la ciudad de Buenos Aires volvieron a trabajar hoy, en el marco de la nueva etapa de la cuarentena por la pandemia de coronavirus, y reconocieron que estos meses sin actividad afectaron "muy fuerte" su situación económica y les generaron muchos problemas a los dueños y a las mascotas.

Era muy necesario que nos dejen volver a trabajar, la gente estaba desesperada porque los perros estaban muy estresados por no poder salir. Me llamaban y me pedían que los vaya a buscar igual", dijo a Télam Mariana, de 46 años y que trabaja como paseadora en el barrio de Belgrano.

"Mucha gente trabaja durante la cuarentena por ser trabajadores esenciales y los tuvo que dejar en su casa, con todos los problemas que eso lleva para el hogar y para el perro, así que ahora les vino bárbaro que podamos volver", agregó.

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Andrea, otra paseadora que trabaja en Belgrano, reconoció que "yo seguí laburando aunque no se podía porque tengo cuatro hijos y dos nietos que tengo que mantener. Nos pegó muy fuerte en la situación económica la pandemia".

"Mis clientes son del barrio, entonces trataba de sacar los perros de a uno o dos en distintos horarios y en paseos cortos, y así me las arreglé", aseguró.

Luis, que es paseador de perros desde hace 25 años en el barrio porteño de Barracas, contó que su trabajo es algo que hace "con muchas ganas, con mucha pasión".

"Estuve sin trabajar hasta hace unos dos meses que pude empezar a salir, durante todo el tiempo los clientes me fueron abonando el paseo mensual igual, me bancaron", expresó.

Asimismo, destacó que "muchos colegas la pasaron mal y tuvieron que pedir el IFE".

"Empecé a trabajar con todo el protocolo, los animales cuando salen de su casa salen limpios y cuando regresan los dueños se encargan de la higiene", detalló Luis.

"Los perrihijos", como le gusta llamarlos, "al igual que las personas absorben la ansiedad y el estrés", explicó, en referencia a cómo afectó el encierro a los animales.

En este punto, contó que durante el tiempo que no pudo encontrarse con sus perros, los clientes le pedían videollamada con sus mascotas.

Laura, que tiene 39 años y pasea perros desde hace ocho en Barracas, afirmó: "Me encanta lo que hago, estoy al aire libre y vivo gracias a ellos haciendo algo que me apasiona".

La paseadora contó que pudo retomar la actividad hace un mes y medio, aproximadamente.

Expresó a Télam que la única ayuda que recibió durante el tiempo que pasó sin trabajar fue la de los dueños de los perros que pasea, que "comprendieron la situación".

"El encierro nos afectó a todos, y a las mascotas también. Tenían actitudes que nunca habían tenido porque son animales que están acostumbrados a salir entre dos o tres horas por día desde hace años", relató Laura.

En la misma línea, aseveró que los animales "necesitaban salir y tener su espacio, lo mejor que nos podría haber pasado tanto a nosotros como a ellos es trabajar".

Laura contó que "el recibimiento cuando me reencontré fue muy efusivo y emocionante. Ellos esperan ese rato en la plaza con todos sus amigos", concluyó la mujer. (Télam)