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Un sitio para apreciar la imprescindible y necesaria obra musical de Manolo Juárez

Por Agencia Télam

07-11-2020 12:30

La obra del gran pianista, intérprete, compositor y formador Manolo Juárez, fallecido en julio pasado a los 83 años, se lanzó ayer en forma completa y digital reuniendo 13 discos remasterizados y recopilados que exhiben su decisivo andar dentro de la música popular y académica.

El material, reunido y disponible en manolojuarez.com, incluye sus creaciones divididas entre las de música popular, música para cine, teatro y danza y

música sinfónica, de cámara y solista, reunidos como catálogo a través del sello The Orchard.

"Lo que me parece más interesante de este trabajo es que así reunido permite todo un mundo a explorar", reflexiona Mora Juárez, hija del artista, gestora cultural y curadora e impulsora de un catálogo que claramente funciona como maná sonoro a abrevar.

En una charla con Télam, Mora repasa que "trabajé en una web, encargamos textos críticos de análisis de sus creaciones (firmados por Diego Fischerman, Martín Liut, Sergio Pujol y Guillo Espel) un relevamiento sobre su música para cine, teatro y danza y su obra de cámara y el diseño de un trabajo sobre los archivos para que dialoguen con su obra".

La exploración permite dimensionar no solamente lo más conocido y reconocido de Juárez en el territorio folclórico y popular sino que aporta a apreciar su veta académica en una obra tan profusa y valiosa como la anterior.

"Hay una presencia del Juárez popular en la parte académica pero por ahí no es tan evidente la formación clásica en su obra popular", consigna su hija acerca de los dos mundos que se integraron en la música de Manolo.

Juárez, nacido en Córdoba en 1937, regaló el pulso vanguardista y de maestro de su piano como inmenso horizonte para seguir ampliando las posibilidades expresivas de la música argentina.

Pianista, compositor y formador, rol desde el que fue uno de los fundadores en 1986 de la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA), el artista obtuvo su primer reconocimiento en 1955 con la "Mención de Honor" en el concurso G.V.V IOTTI, Milán, Italia, por su "Tríptico para piano".

El proceso para poder construir este legado documental digital comenzó en 2012 cuando la familia empezó a recuperar los derechos discográficos de una obra que en muchos casos estaba descatalogada y para ello resultó otro aliciente el regalo de Espel (uno de sus discípulos) quién pasó la música de los LP´s a CD "y nos permitió pensar que era posible avanzar aunque no tuviéramos las cintas originales", repasa Mora.

"Aunque mucha gente me decía que eran muchos discos y nadie iba a editar todo eso, hicimos el camino de la hormiguita pidiéndole material a cada sello porque hubo contratos que se perdieron y obras que nadie más iba a reponer", abunda la heredera del músico.

En esa cronología por el rescate de una memoria, cuenta que "en 2013, el técnico Gustavo Segal trabajó con el material, y luego, mi papá estuvo durante dos años junto al ingeniero Mario Breuer para masterizar todo el material y hacia 2014 nos escribieron desde Japón para editar sus primeros cuatro LP. Estas ediciones dieron un nuevo impulso".

Télam: ¿La muerte de tu papá aceleró este proceso de recuperación?

Mora Juárez: Si bien él venía enfermo, no imaginábamos ese desenlace y no por ello nos quedamos expectantes. Más que nunca nos parecía que el lanzamiento del catálogo tenía mucha importancia para celebrarlo y cumplir con lo que habíamos previsto juntos.

T: ¿Qué Manolo Juárez aparece al ver toda la obra junta?

MJ: Aquel con una decisión estética y una mirada sobre el arte que lo atravesaba en su hecho creativo y como impulsor cultural de nunca quedarse en ningún lugar. En la música popular una actitud rumiante sobre la insatisfacción y la necesidad de expandir el cancionero al ponerle nuevos arreglos pero nunca de modificarlo.

T: ¿Cómo apreciás la faceta académica de su música?

MJ: La parte de música académica y sinfónica la tenía más reservada y era más celoso. Pero acá aparece claramente que él viene de ese ámbito y que nunca lo dejó.

T: ¿Qué otras cosas aparecieron en este viaje a ese mundo creativo de Manolo?

MJ: Mi mamá que fue guardando mucho archivo y encontramos conversaciones bellísimas con Atahualpa Yupanqui y con Mario Arnedo Gallo. Y ya tengo dos discos con algo que hizo en 2000 con el quinteto y una grabación de piano solo que grabó en Estados Unidos en 1992 y que en su momento quiso tirar, yo rescaté, pudimos escuchar recién en octubre del año pasado y le terminó gustando mucho. También encontramos todos los arreglos que había hecho para un proyecto que le encargaron en España para grabar obra del "Cuchi" Leguizamón en formato de trío de jazz. Aquel trabajo se frustró y eso lo golpeó mucho, pero el trabajo es muy valioso y está disponible y completo.

T: ¿Qué expectativas tenés en torno a poner en circulación este legado?

MJ: Es como abrir una puerta. Tengo mucho anhelo puesto porque hay mucha gente que no conoce la obra completa de Manolo y lo siento como un primer paso que puede ser fuerte pero que de mensurarse en el tiempo. Yo veo la magnitud de la obra que no tiene que ver solamente con el cambio en el folclore ni con la forma de enseñar música. Es un tipo muy importante más allá de la música, lo que ocurre con eso responde a una lógica que alcanza a los grandes de la cultura de nuestro país, pero eso va a decantar solo en el momento en que sea. (Télam)