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Two/One: la convivencia entre el sueño y la realidad

Por Agencia Télam

08-10-2020 03:00

"Two/One", de Juan Cabral, se estrena este sábado en Mubi, una plataforma con una selecta curaduría de filmes de festivales y que presenta en esta ópera una cinta sensible, de importante factura visual y con una trama en la que la realidad y los sueños están íntimamente relacionados.

"Hay una búsqueda en mí y una fascinación con el sueño. Que la mitad del mundo esté durmiendo y la otra no, me fascina. Y, como lector, todas las culturas tienen esa fascinación en el sueño. La película empezó como un juego casi arquitectónico", dijo a Télam el director, que tiene una amplia y exitosa carrera en el mundo de la publicidad y de los videoclips.

La película fue filmada entre Canadá y China, pero en tan sólo 23 días. "Realmente fue una carrera maratónica hacerla", se sinceró el director. Una película nacional promedio ronda los 35 días de rodaje.

Sin embargo, que sea su primera ficción y que contara con tan pocos días de filmación no impidió que al elenco se sumaran actores de renombre como Boyd Holdbrook ("Logan") o Beau Bridges ("Los fabulosos Baker Boys"), sino también estrellas del cine chino como Yang Song y Zhu Zhu ("Marco Polo").

"El casting es muy sólido. Se la tirás y la bajan de pecho. Me acercaron actores y también busqué. Al primero fue a Boyd y después encontramos Song por la agencia que lo representa, que es la misma que la mía, y ellos fueron bajando a los actores", explicó el realizador.

Pero "Two/One" no sólo tuvo personajes de renombre delante de cámara, sino que Cabral contó con la colaboración de Larry Smith, director de fotografía de Stanley Kubrick en "Ojos bien cerrados", gaffer en "El resplandor" y jefe de eléctricos en "Barry Lyndon".

Justamente es al filme protagonizado por Jack Nicholson al que "Two/One" recuerda con la música al estilo Vangelis, a cargo de Diego Tuñón, que sobrevuela montañas de pinos nevados, aunque Cabral reconoció que eso lo filmó pensando más en John Carpenter.

"Está filmada casi de un modo frío, sin juzgar, pero creo que también tiene mucha poesía y cierta calidez. En esto, también pensaba en (Michelangelo) Antonioni", comentó.

Kaden (Holbrook) es un esquiador canadiense que lucha por mantenerse entre los primeros puestos. Khai (Yang) es un ejecutivo chino obsesionado con una chica de internet. Ambos, en sus países de residencia, intentan acomodar su vida, inundada por el estrés y una búsqueda que les excede.

Y mientras uno se despierta, el otro se va a dormir. MIentras uno toma la siesta, el otro corre o toca la batería. Los ruidos que hace uno, parecen despertar al otro. Hasta que en un viaje, la vida de ambos cambia.

La cinta fue filmada en 2017 y tuvo su estreno internacional en Tribeca en 2019. En el futuro inmediato, Cabral se encuentra en la producción de dos publicidades y acaba de filmar shows de Vicentico y Natalia Lafourcade. En cuanto al cine, tiene un guión que piensa rodar en Nueva Orleans y otro cuya locación es en Buenos Aires.

Télam: Con un nombre hecho en la publicidad, ¿Cómo fue el salto al cine?

Juan Cabral: Cuando arrancás de cero para vender el guión es un tema. Es una película indie, rara, no es algo de Netflix, sino que es más de festival. Eso genera dudas y hay gente que cree y otra que no. Te tenés que probar. Igual, no es que entré con (Steven) Spielberg y una peli de 50 palos, pero no deja de ser una película que está hecha en Canadá y China con actores de ese tamaño. La publicidad me dio cancha para hacerla. Estuve al borde de la locura, pero quiero seguir haciendo cine.

T: Los personajes masculinos son los protagonistas, pero tienen un nivel de inmadurez que contrasta con los femeninos.

JC: El personaje de Holbrook no tienen nada que ver con el de Yang, aunque hay cosas muy similares, como si fueran lo mismo. Puede que sean inmaduros y creo sí que ellas son los más maduras. Ellas dos toman la iniciativa, mientras que ellos están medio perdidos, buscándose.

T: La película también juega entre el destino y la casualidad.

JC: Sí, se lo cuestiona, pero no da mucho esa respuesta. La cámara te lleva hacia algunos lados y después un diálogo te da una cachetada. La realidad es que no lo sabemos, pero en eso gestos están los cambios que uno puede hacer. Quizá no hay diferencia entre destino y casualidad.

T: Nunca dejás en claro si es un drama o una ficción. Zigzagueás por los géneros...

JC: Me encanta eso. Lo único claro es que es el planeta tierra. Si la analizás como guion, es una topadora con engranaje perfecto y hasta la charla con los padres y las canciones que escuchan, y cuando se salen de ese libreto, se rompe todo. Hay una escalabilidad que plantea la duda sobre las cosas que pasan en la película y si éstas debían pasar o no. Creo que ambos protagonistas se la juegan y fracasan. (Télam)