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Tres directoras celebran el legado de género de Bemberg

Por Agencia Télam

06-05-2020 05:30

En el marco del aniversario del fallecimiento de María Luisa Bemberg, mujer que marcó un antes y un después en la relación entre el cine argentino y el feminismo, tres mujeres de la industria cinematográfica hablaron con Télam y dieron su visión: la productora Lita Stantic, la guionista y directora Paula Hernández y la documentalista Lucía Vasallo.

Stantic estaba asociada con Alejandro Doria cuando Bemberg le pidió que fuese la productora de sus películas, pero Doria no quiso que su productora se involucre por dos motivos: se trataba de una directora mujer y rondaba los 60 años.

Tal vez eso fue lo que provocó en Stantic la decisión de fundar en tiempos de movilización feminista otra productora con Bemberg y acompañarla en las cinco películas que grabó en vida, cuya ópera prima fue “Momentos”, en 1981, y la última “El impostor” (1997), post mortem.

“María Luisa adhería al feminismo como reacción al machismo. Decía que si dejara de existir el machismo el feminismo no tendría sentido. Sus heroínas son mujeres que se atreven a desafiar el poder patriarcal”, conmemoró Stantic en entrevista con Télam.

La productora, recientemente distinguida con el Coral de Honor en la 41era. edición del Festival de Cine de la Habana realizado en diciembre pasado, una ceremonia a la que fue en distintas oportunidades con filmes de Bemberg y también con “Un muro de silencio”, que Stantic dirigió en 1993, también tuvo un rol activo dentro del feminismo.

Además de impulsar junto a Bemberg la asociación La Mujer y el Cine y de ser una visionaria en un momento en el que el terreno cinematográfico permitía un acceso estrecho a la mujer, Stantic fue una de las productoras más importantes del nuevo cine argentino con figuras como Lucrecia Martel, Pablo Trapero e Adrián Caetano.

“A mediados de los 60 el cortometraje fue una puerta que se abrió a las mujeres que querían dedicarse al cine. Ese fue el comienzo de mi carrera. En la segunda mitad de los 60 directores de publicidad que debutaron en el largometraje fueron algo más abiertos a incorporar mujeres en sus equipos, sobre todo en producción", observó.

"El cine me apasionó desde muy pequeña -ahondó- Puedo atestiguar que no fue fácil. Ahora hay muchas más mujeres en distintos rubros en el cine, pero no las suficientes”.

De la escena contemporánea y conocida por sus películas "Lluvia" (2008) y más reciente "Los sonámbulos" (2019), se destaca Paula Hernández, quien también fue parte de la productora en su primera aproximación al cine, a los 19 años.

"Sabiendo poco a esa altura de ellas, dos (Stantic y Bemberg) vislumbraban una inteligencia, algo que las destacaba, que las hacía personales, curiosas e interesantes para mí", resaltó sobre aquella época.

"Su trabajo habla de una valentía en su forma de mirar, y de abrir mundo posibles -profundizó- Además, arrancó grande de edad y no paró, rompiendo sus propios esquemas de clase y personales. Eso le dio un impulso que la hizo avanzar hasta al final, llevando adelante su ideales feministas".

Otra de las brillantes mujeres que forma parte de la escena actual del cine es la documentalista Lucía Vassallo, quien recientemente estrenó “Línea 137” sobre víctimas de violencia de género, sexual y familiar, y recordó acercarse a Bemberg a través del programa “Función privada”, que conducían Carlos Morelli y Rómulo Berruti.

Las palabras de Vassallo sobre Bemberg cristalizan la transversalidad que cobra la obra de directora y que alcanza a nuevas generaciones: "Siempre retrató mujeres que luchan por su identidad, sus derechos, las hizo protagonistas en épocas donde las mujeres éramos mucho más oprimidas que ahora, y demostró que una mujer también podía escribir, dirigir y producir, terreno celosamente custodiado por los varones hasta hace muy pocos años”.

Por su parte Stantic destacó que el legado de Bemberg “sigue vigente en un mundo en donde hay más mujeres directoras" y recordó: "Pero, como diría María Luisa, todavía es necesario el feminismo para combatir al machismo”.

Entre los puntos a combatir, Vasallo destacó: “Dejar de ser casi siempre objeto de deseo sexual de los varones, de estar casi siempre estar en función dramática de un personaje masculino, de ser pocas veces las protagonistas de las historias. Hay que abrir narrativas nuevas a personajes trans, no binaries, travestis... Todavía hay mucho por contar y mucho que derrumbar para que puedan nacer nuevas historias”. (Télam)