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Pescetti hace show virtual en tiempos donde resaltó lo que no puede faltar

Por Agencia Télam

10-06-2020 03:15

Luis Pescetti, músico y escritor que desde sonidos y palabras aporta al mundo creativo de las infancias iberoamericanas, concretará el sábado su primer show por streaming desde que comenzó la pandemia, un período que, define, “resaltó lo que no puede faltar”.

Durante una entrevista con Télam, Pescetti sostiene que con la combinación de coronavirus y cuarentena “se hizo un contraste de los imprescindibles, en todo, en los afectos, el trabajo, aquello de lo que vivo y la familia”.

El musicoterapeuta, autor de la saga juvenil "Natacha" y mentor de álbumes y espectáculos como "El vampiro negro", "Bocasucia", "Qué público de porquería", "Inútil insistir", "Tengo mal comportamiento", "Él empezó primero" y “Queridos”, entre más, concretará el sábado su primera experiencia virtual.

La combinación de relatos, juegos y canciones se podrá apreciar desde las 17 de Argentina pero busca abrazar audiencias en países donde su obra también impacta como son México, Colombia, Perú, Ecuador, Chile y España.

Télam: Al saber que vas a interactuar con públicos de diferentes países iberoamericanos ¿Te modifica en algo el tipo de propuesta que desarrollás?

Luis Pescetti: No, hace muchos años que actúo con un público latino en mi cabeza, empezando porque mi formación fuerte en el escenario se dio en México con lo cual cuando me subo a un escenario y empiezo a hablar y pensar como ciertos personajes que conocí en México, cambia el tono, las palabras y cambia mucho la mentalidad, no es solo "el doblaje". Pero antes que eso, soy un santafesino trasplantado a Buenos Aires, eso antes que nada. No hay un "argentino básico" tampoco, ni el lenguaje ni el humor son iguales dentro de Argentina.

T: ¿Cómo surgió la decisión de hacer el espectáculo on-line del próximo sábado?

LP: Es parecido a por qué los diarios pasaron a suscripciones pagadas, en teste caso no hay recitales en vivo, esta es la única opción.

T: ¿Cuánto cambia hacerlo virtualmente en relación a un show en vivo?

LP: Mucho, la diferencia con el ejemplo de los diarios es que la lectura es individual, la experiencia del teatro y del recital es colectiva, el contagio de la emoción, la suspensión del mundo, la introspección, no se dan de la misma manera en casa. Pero hay que verlo en el contexto de tensión del confinamiento. No se puede ir al trabajo, no se puede ir a la escuela, ni visitar a otras personas, todo eso creó una gigantesca necesidad de contacto, entre otras cosas. Entonces no lo sabemos, pero intuyo por lo que pasa con el programa de radio que me pidieron por la cuarentena (“El abrazo más grande del mundo”, domingos de 14 a 16 por Radio Nacional): estamos todos más sensibles, más emocionales, la gente agradece mucho.

T: ¿Qué podés adelantar del repertorio musical y literario que vas a proponer?

LP: Serán muchos clásicos, de canciones y juegos, con una pizca de novedades, pizca, porque no tengo el ida y vuelta del vivo, no me voy a poner a mirar la pantalla como si fuera el “comunitiy manager” de mi propio show. Entonces tengo que poner quinta y darle, como en una ruta de la Patagonia.

T: Partiendo de tu experiencia y conocimientos pedagógicos ¿Qué podés señalar sobre el impacto de esta reclusión social en niñas y niños?

LP: Sin desatender a las indicaciones de especialistas en infecciones, hubiera agradecido que sumaran a especialistas en otras áreas. No había por qué ceñirse a ellos. Cuando empezó, lo primero que hice fue leer cómo manejan el confinamiento los astronautas, salieron por lo menos tres artículos valiosísimos. A la vez me acordé de un maestro que fue tres veces a la Antártida, lo contacté, hablé con los de la Base. Desconozco por qué no se recurrió a la experiencia de los que les dan charlas antes de ir allí. Con esto te digo que les cuesta estar separados de amigos, no necesitan tanto dar una vuelta a cinco cuadras de casa, como ver a un amigo. ¿Podría diseñarse un plan de un amigo seguro? Seguro que sí, hay tremendos científicos en la Argentina que pueden ensayar cómo sería el escenario.

T: ¿Y en relación al aprendizaje escolar? ¿Cómo ves la enseñanza a distancia y virtual?

LP: Ahora es la única opción, pero habiendo opciones no es deseable, nunca, porque no es leer el diario, es como ir al teatro, aprendés contenidos y te moldeás con "el otro". Pero que podemos llevarnos varias cosas de la cuarentena seguro, ¿Son necesarias tantas horas de escuela? ¿Podrían ser módulos optativos?

T: ¿Y en lo personal este tiempo fue fructífero desde lo creativo o la incertidumbre no resultó una buena aliada?

LP: Muchísimo, pero en otras áreas. Olvidate de la prosa de largo aliento, grandes períodos de concentración. La atención parece la mesa de un sushi bar. Pero la lucidez filosa, repentina, se agudizó mucho, al menos en mi experiencia. Todo pasó a resolverse más líricamente y a la vez de manera muy práctica.

T: Por último ¿Hay algún libro en ciernes o un repertorio por estrenar?

LP: Sí, hay algunas canciones, y un nuevo disco: "Lío", ya con muchas bases grabadas, adelantadas por Martin Telechanski. La mayoría de las canciones son mías y están inspiradas en viejas canciones de taberna, lombardas, piamontesas. No en el contenido, sino en lo desfachatado, emocional, popular. Lejos de ser para un baile de palacio, con más para la bodega del barco de inmigrantes.

(Télam)