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Natalia Oreiro y Nasha Natasha, un álbum de recuerdos, vida y éxitos en Rusia

Por Agencia Télam

05-08-2020 02:30

Natalia Oreiro estrenará mañana a través de Netflix "Nasha Natasha", documental que ella misma impulsó acerca de su gira por Rusia de 2014, que añade material al filme del mismo nombre estrenado cinco años atrás en el Festival Internacional de Cine de Moscú y que para la actriz y cantante traza “el recorrido que alguien hace hasta llegar a conseguir un sueño”.

“Creo que lo que pasa con 'Nasha Natasha' es que todos tenemos un sueño y esta película es el recorrido que alguien hace hasta llegar a conseguir ese sueño, algo que no tiene idioma ni frontera”, considera Oreiro durante una entrevista con Télam.

Bajo dirección de su compatriota Martín Sastre y con producción ejecutiva de Axel Kuschevatzky, el documental acompaña un maratónico tour por 16 ciudades rusas donde queda de manifiesto la popularidad de Oreiro y que el 27 de junio de 2015 se estrenó en el mítico Teatro Rossaya, en la sección documental del festival moscovita.

Sin embargo entre aquella versión original y esta hay un trecho ya que ese primer corte y confección fue enriquecido con más material, inclusive entrevistas a amigos y parientes vinculados con la actriz.

La estrella que en abril suspendió una nueva gira por Rusia donde tiene cientos de miles de seguidores incondicionales, y hace unas pocas semanas se inició en el mundo de las redes sociales con posteos en Instagram donde ya acredita 353.000 seguidores.

Télam: ¿Cómo fue aquella gira rusa?

Natalia Oreiro: Recuerdo muy bien aquella gran gira por Rusia. Me dolía mucho hacer ese parate. Hasta ese momento no me había separado nunca de Atahualpa (tenía 2 años) y eso me preocupaba, pero lo pude transitar gracias a Ricardo (Mollo) ese gran compañero que tengo, que siempre estuvo al pie del cañón, que se quedó con él, que lo llevó y lo trajo. El documental también cuenta otros momentos que para mí son inolvidables, como la vuelta al origen, el regreso a la casa de mi infancia con mis abuelos, donde yo me reconozco como niña, mujer y persona, donde siento que esa es mi esencia, porque si yo cierro mis ojos me veo ahí en ese galpón disfrazándome y soñando con ser actriz. Creo que ahí, de alguna manera, comenzó a gestarse ese sueño que también es el sueño de mucha gente. El amor incondicional de mis seguidores rusos me conmueve. Cuando me preguntan el porqué no tengo una respuesta, porque es algo que te pasa en el corazón.

T: ¿El documental puede entenderse como una vuelta a tus orígenes?

NO: Creo que el momento en el que yo aparezco por primera vez en Rusia y en muchos países de Europa del Este, tiene que ver con un momento clave de la infancia de muchas chicas y chicos que a través de los años siguieron viendo mis películas y series, escuchando mi música. Todos crecimos juntos. Creo que eso es lo que lo hace tan potente y real.

T: ¿Porqué Martín Sastre?

NO: Porque nos hicimos muy amigos. Los conozco a él y a Dani Umpi en 2001. Ellos formaban parte de una agrupación de artistas uruguayos que se llamaba Movimiento Sexy y hacen en la Argentina una instalación en Centro Cultural Recoleta para festejar el cumpleaños de Natalia Oreiro. A mí me llegó una invitación. Ellos no tenían la confirmación de que yo participaría, pero fui. Me pareció todo un delirio, ellos y la presentación. Convencidos de que iba a ir me entregaron el manuscrito de una novela que había escrito Dani y me dijo que algún día iban a hacer una película y que yo seria la protagonista. Volví a mi casa con el manuscrito, festejé mi cumpleaños, me olvide de de ese texto y lo dejé abandonado en algún cajón. A los dos o tres años, caminando por Palermo, me encuentro en la vidriera de una librería a la que yo iba siempre, una pequeña novelita color fucsia que me llama la atención: "Miss Tacuarembó", la que me habían ofrecido esos locos uruguayos. La compré y devoré: me encantó. Consigo sus teléfonos y les digo tenían razón, que vamos por la película. "Miss Tacuarembó" fue autogestionada y nos llevó siete años poder hacerla. No es casual que "Nasha Natasha" haya tenido seis años de gestación.

T: Es cierto que el corte final recién lo viste hace poco...?

NO: Le dije al director, "mirá Martín, si yo lo miro seguramente no quiera que esto se muestre o te tenga que pedir mil cambios porque me cuesta mucho ser objetiva", entonces le pedí a Ricardo que lo mirara y que me diera su opinión. Me dijo que le había encantado, que se había emocionado muchísimo, que estaba bueno que esto se viera.

Télam: No se trata de un documental publicitario...

NO: Ni Martín ni yo queríamos hacer de esto un autobombo, que no sea un documental de propaganda de lo que pasaba conmigo en Rusia, no quería que fuera como un fenómeno, tampoco el registro de cosas que nunca tuve necesidad de contar. No quería que fuera un número, sino que fuera personal, íntimo que mostrará también la sencillez de una de una chica igual a las que me estaban esperando a 35° bajo cero en el Transiberiano. Y así se fue articulando la posibilidad de contar mi historia a través de la mirada de mis padres, de mi pareja, de mi hijo, de mi mejor amiga de acá, de mi compañera de la escuela en Uruguay.

T: ¿Qué te parece lo central de este material?

NO: El momento para mí más importante y como que no pude controlar, fue el regreso a la casa de mi abuela, cuando vuelvo por primera vez después de muchos años de haberme venido a vivir a la Argentina. Cuando entré ahí y vi todo igual no pude contener la emoción porque me reconocí en ese espacio, la esencia de ese lugar, reconocí a esa niña que soñaba con lo que luego le pasó sin quizás tener una dimensión exacta, pero esencialmente eso que sentía y que no pude contener es lo que para mí para mí es "Nasha Natasha". (Télam)