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Llegan buenas canciones desde Mendoza y La Plata

Por Agencia Télam

26-04-2020 05:00

Los mendocinos de Sucio Rosa debutan con un disco que remite al mejor rock británico y a la psicodelia, mientras que los platenses Las Bermudas ofrecen la rareza de un dream pop con muy buenos logros.


SUCIO ROSA-“SUCIO ROSA”


El primer trabajo de los Sucio Rosa confirma que el rock mendocino está en plena ebullición, produciendo bandas, discos y canciones cada vez más interesantes, que dejan atrás años de represión conservadora y bandas de covers.

El grupo está formado por Francisco Cirillo en voz, sintetizadores, y guitarra; Santiago Vidiri en voz y guitarra; Federico Arienti en coros y bajo y Baltasar Martínez en batería. Ya se presentó en Mendoza, Capital Federal y la Patagonia.

El disco tiene una obertura de cuerdas entre oscura y épica sobre la cual empieza a trabajar la batería que le da el paso a sintetizadores, todo en formato instrumental bajo el nombre “Tatuada en HD”. El rock de pura estirpe británica aparece en “En si” que tiene un comienzo recitado en tono Liam Gallagher, mientras la guitarra riffea hasta que el resto de la banda entra y la canción ya vira de Oasis a The Who y los Kinks por ser un rock pegajoso y riffero. La banda muestra una energía cuasi subversiva para la Mendoza conservadora de estos tiempos. Los tramos rockeros muestran cuando afilados están Francisco Cirillo, Santiago Vidiri, Federico Arienti y Baltasar Martínez.

Inmediatamente la banda baja un cambio y opta por un clima acústico, onírico en “Que esperas” que nuevamente está muy bien vestida por las cuerdas. Sobre el final surgen un interesante punteo de la eléctrica y el piano en formato Spiritualized. Sin conocerse, Sucio Rosa se emparenta con la energía lúdica, sublevada y sediciosa de los platenses Reales y El Estrellero.

“Acuarelas” arranca ensoñada entre guitarras y sintetizadores con un interesante trabajo lírico para abrirle la puerta al brit pop de los 90 con muy buenos resultados. A medida que pasan los segundos de la canción, el riff de la guitarra, la distorsión y la base van envolviendo a la voz hasta que todo gana en volumen y roza el shoegaze.

“Canción Francesa” bien envuelta de manera elegante con una batería electrónica, suaves acordes para darle paso a un clima spinetteano en una canción en la que participa la cantautora neuquina La Valenti (Valentina Soria). El hallazgo de la canción es la guitarra que aunque distorsionada se mueve entre los acordes tradicionales de la bossa nova brasileña para luego rockear en una pieza de seis minutos que juega con diversos ritmos. En “Vías bajo el agua”, Sucio Rosa experimenta con la psicodelia alla Syd Barret con un tema acuático, delirante, grabado bajo la lluvia o la ducha.

“Quiero saber más” tiene un fuerte color acústico, pero con la batería bien presente con su beat desde un comienzo instrumental de minuto y pico hasta que aparece la voz y va desgranando poesía en una melodía de más de 9 minutos que tiene un tiempo eléctrico con un solo distorsionado que da clima de ensoñación rodeado por los sintes. En el largo trayecto de “Quiero saber más” también hay paso para una armonía dulce soleada con mucho acierto.

“Lila” es un rockito provocador y trepidante con su riff, mientras la banda expande la base y permite meter un solo de sintetizadores muy pegadizo.

Este interesante hallazgo de la nueva escena rockera mendocina concluye con “No, no y no” que arranca con un piano delirante tomado del final de los Beatles sobre el cual surge la voz de Julio Cortazar explicando porque no quiere grabarse leyendo cuentos, para luego narrar uno, mientras la banda arma un entramado psicodélico de 11 minutos.

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LAS BERMUDAS-“EL RITO DE LOS TRECE MEGALITOS”


Nuevo trabajo de una interesante banda de dream pop platense que presenta un trabajo muy rico desde lo lúdico y el trabajo bien indie por afuera de lo que establecen los rankings radiales y las playlist.

El álbum se abre con “Riñonera” que comienza con una batería con un beat movedizo y los teclados jugando mientras la voz de Priscila Rauto va narrando situaciones tiernas, de amores adolescentes, de slackers para los que no pasa el tiempo. Priscila tiene poderosa compañía como Javi Punga en guitarra y voces, mientras que Willy también conocido como Doctora Muerte, el baterista de El Mato a un policía motorizado, se hace cargo de la batería, la percusión electrónica y la producción. A ellos se suma Fermín en bajo. Las Bermudas tienen momentos de post punk como en “Collar de perlas” que en su brevedad recuerda a los primeros New Order por sus teclados juguetones tocados casi sin conocimiento y un pegadizo estribillo a dos voces entre Rauto y Javi Punga, otra figura del indie platense. Es justo destacar que el bajista Fermín logra un sonido similar al de Peter Hook.

En “Sangrar”, Punga logra un sonido rock alternativo en la guitarra, mientras Rauto le da un toque a lo Kistine Hersch a la canción que está muy bien acompañada por los sintetizadores que pulsa la líder de la banda. Y precisamente “Sangrar” logra el cometido de confeccionar un dream pop bien interesante. “Un ritual en la costa” tiene un clima más invernal con la base y los sintes saturados y la voz de Rauto sonando bien gélida. Aunque a la mitad la canción cana en calidez y vira hacia un pop más firme. “Contemplar los márgenes” arranca más indie con la guitarra riffeando al frente rodeada por los teclados y con la base con mayor presencia hasta que a mitad de camino0, los teclados vuelven a cobrar protagonismo y la gana canción gana en fervor. Los teclados se llevan el protagonismo en “Imbatible” con acordes que recuerdan al pop latino de los 80 como si se tratara de una canción de Luis Miguel o Emmanuel, mientras que el resto de los instrumentos si le da un toque anglo. La misma línea pero más romántica sigue “Doble de mi” con una batería bien ochentosa, los colchones de teclados copando todo, mientras Rauto y el resto de las Bermudas juegan con la música. En “Armas” la banda retoma el espíritu juguetón con estribillo a dos voces entre Rauto y Javi Punga, mientras la base aporta pizcas caribeñas.

Esa línea de juegos sigue con “Nuevas Ideas” y “En armonía con los tiempos”, mientras que en “Costillas”, Javi Punga se hace cargo de la voz principal y la batería le da un beat más marcial. El dream pop ocupa el tramo final del disco en las canciones “Tres colores” y Proyección Astral”.

(Télam)