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La escena urbana puso a la industria patas para arriba, dijo el periodista Ortelli

Por Agencia Télam

27-12-2019 06:30

El periodista Juan Ortelli, que será jurado de la final de la FMS, la primera liga de freestyle argentino que se realizará el 28 de diciembre en el Movistar Arena, consideró que las batallas entre raperos "cortan más tickets que algunos artistas de trap" aunque señaló que la movida de la música urbana "puso patas para arriba la industria y cambió los nombres de lo que era el star system argentino".

El estadio de Villa Crespo recibirá a la novena fecha del certamen de freestyle más importante de nuestro país definirá al campeón, los posibles clasificados a FMS Internacional, quién disputará un play-off para mantener la categoría y los dos descensos.

Ortelli es uno de los cinco jurados de la FMS y se encuentra trabajando en "Réplica", libro que saldrá a la venta en marzo de 2020, que documenta, analiza y explica de dónde surgieron las batallas y cómo se desarrolló este fenómeno social.

Ortelli charló con Télam:

T:-¿Cuál es el primer antecedente de la riña de gallos?

JO:-A finales de los 90/principios de los 2000 empezó a haber batallas más callejeras, digamos, y empezó a haber un primer torneo del cual se hizo un par de finales, las ganó Mustafá Yoda. Esas fueron las primeras batallas nacionales. Después de eso llegó Red Bull un poco empujado por el fenómeno de 8 Miles, la película de Eminem. Crearon su torneo, eso le dio bastante repercusión, hizo que se generara una primera prehistoria de la cuestión. Después Red Bull en 2009 deja de hacer la batalla hasta que retoma en 2012, y durante todo ese tiempo se armó un caldo, habían tirado una semilla, empezó a crecer la cosa y cuando volvieron había no solo la generación que empezamos mirando esto sino una nueva generación que se había sumado a las batallas.

T:-¿Entre 2009 y 2013 es que aparece la que hacía DToke en Carapachay y El Quinto Escalón?

JIo:-Exacto. Aparece primero el Hullabalooza, que es esa batalla que hacía DToke. DToke lo que hizo fue clave, que fue tomar el marco de los torneos de fútbol y llevarlo a las batallas. Hullabalooza lo que tenía importante era que subían los videos y decían "cuartos de final" y "semifinal", entonces vos seguías el torneo. Él lo que hacía era que fuera un torneo anual, entonces se aseguraba que los competidores siguieran viniendo y había una tabla. Inventó eso, que fue lo que tomó El Quinto Escalón cuando apareció en 2012/2013 y que llegó a la Capital, pero eso se creó con el Hullabalooza. Después con la vuelta de eso hubo un par de batallas importantes: DToke contra Stigma, el chileno, en la final de Red Bull de Buenos Aires fue muy importante, como que marcó un antes y un después porque también fue la primera vez que se hacía un evento masivo de hip hop en Argentina. Y era un evento de batallas, no de bandas ni de música sino de batallas de rap. Demostraron que eso podía cortar tickets, entonces los productores cuando hay tickets huelen sangre y listo.

T:-¿El trap le dio masividad, lo transformó en un fenómeno?

JO:- Fue un fenómeno un poco posterior a las batallas. De hecho, el trap se pega o se vuelve masivo gracias a competidores que empiezan a hacer esa música, competidores que ya tenían un fan base de las batallas que le dieron click a esos videos para que lograran subir un par de escalones. Pero yo creo que con la deportivización de la cuestión gano en masividad. Pasó lo mismo con FMS, hizo que todo se institucionalizara, le dio un marco más legal al asunto. "Estos pibes son como deportistas, hay que pagarles como deportistas un sueldo y hay que tener jurados que sean los mejores", eso hizo que se alimentara esa rueda de negocio. Y prendió también. Yo creo que el trap pensábamos que iba a ser lo que iba a cortar tickets en 2019 y se dio el fenómeno de que dejó de cortar tickets, el trap no corta tickets y las batallas sí. FMS no ha parado de tener fechas agotadas todo el año, creo que hubo 10 fechas seguidas sold out, después una más o menos y después las últimas dos o tres también sold out. Es un escándalo de corte de tickets las batallas.

T:- Cuando analizamos esto y la música urbana, ¿tenés en Argentina todas las escuelas internacionales, el g funk, el rap old school de Nueva York y esa cosa de agarrar el blues, el reggae, el rock, el reggaetón y convertirlo en música argentina?

JO:- Sí, pasó eso, hay una traducción y lo escuchás en el sonido. Cuando escuchás a Duki, a Ysy A o al propio Paulo Londra cuando habla en las entrevistas, no podría haber nacido en otro lugar que no fuera acá. Eso está muy en la música que están haciendo. Los pibes esos son una generación que supo muy rápidamente cuánto valía su imagen y eso fue clave. Creo que los pibes tuvieron eso que no tuvieron por ahí otras generaciones o en otros géneros como el rock de estar muy despiertos, no dejarse embaucar por las compañías discográficas. Nada, de hacerlo funcionar para su lado el negocio.

T:-¿El trío Modo Diablo son los Sex Pistols como dice Duki en "Hitboy"?

JO:- Yo creo que sí trajeron algo, como que ahí en lo que vos buscabas de esa identidad más argentina sí, sin duda Duki cuando trajo Modo Diablo fue una reacción decir "no voy a salir de solista ahora cuando todos quieren para que me la pegue, voy a hacer mi banda, se va a llamar Modo Diablo y va a ser Alejo, Neo y yo". Ese tridente la rompieron y Duki trajo ese sonido más roto de guitarras, un poco, o roto amplificado del rock que es lo que busca él y lo que hace que no sea tan...

T:-¿Muchos traperos suelen decir que Paulo Londra es pop. ¿Es así?

JO:- Sí, es más pop que trap porque no me imagino a Paulo en lugares donde yo he estado de gente del rap, pero hay muchos raperos que tampoco son trap. Qué se yo, es música. A mí lo que me interesa de Paulo es que sigue siendo más o menos el pibe que yo vi competir en El Quinto Escalón y decirle al compañero de al lado "estoy re solo" cuando lo bardeaban. Es encantador, es un personaje encantador, talentoso, que le tocó una época que todo se alineó para que él pudiera hacer lo que hace y que la época se lo pagara, se lo compensara y que pueda poner de rodillas a un director de una discográfica que se siente absolutamente omnipotente. Eso es un montón. Pero a mí no me importa si es pop o trap.

T:-¿Por qué son tan reacios a firmar con una discográfica?

JO:- Tienen esa cosa aspiracional, pero yo no creo que les interese estar en un sello especial. No es lo mismo para ellos estar en un sello discográfico como lo era para un rockero de los 90, no significa lo mismo para ellos como no significa tampoco estar en una tapa de una revista. Creo que esta movida no busca la fama, buscan la guita. Ser inteligente ahora es la guita, no es la fama. La fama es una mierda y lo saben perfecto, porque fama tienen desde mucho antes de que los editores de los diarios de Argentina se enteraran que existían. Creo que los pibes la están haciendo bien, pusieron todo de patas para arriba y creo que los años que vienen... Probablemente no muchos van a seguir porque no todos son talentosos, no todos van a tener una vida útil, seguro cambien mucho las caras, pero indudablemente las caras no van a ser los que escuchábamos hace 10 años, van a ser otros. No van a volver muchos de los que estaban. (Télam)