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Ignacio Busquier: A Cedrón no lo movilizaba la competencia, sino la curiosidad y la inquietud

Por Agencia Télam

11-08-2020 05:45

Ignacio Busquier, director del estreno de este jueves en Cine.ar "Caballo de mar", destacó la personalidad y la "sensibilidad" de su protagonista, el recordado Pablo Cedrón, fallecido en 2017, y destacó "la curiosidad y la constante inquietud" que lo movilizaba como artista y persona.

"Pablo es indefinible, al que más conocimos es al actor. Pero podía ser y hacer casi cualquier cosa, aunque no fuera el mejor, no lo movilizaba la competencia, sino la curiosidad y una constante inquietud", dijo Busquier a Télam.

En ese sentido, el director recordó que el intérprete no solo actuaba, sino que también se dedicaba a la pintura y tenía su afición como trompetista.

"Pintaba con una gran sensibilidad. La gente que retrataba siempre tenía una mirada profunda, intensa. En el rodaje hizo algunos retratos y en su tiempo libre se lo escuchaba en su habitación tocando la trompeta, le gustaba el jazz. Escribía guiones y obras volcando esa observación tan fina", señaló.

A Cedrón, Busquier le envió el guión de "Caballo de mar". Tras leerlo, se juntaron en Parque Lezama para charlar sobre la historia.

A pesar de que el realizador creía que al actor no le gustaba el texto, se llevó la sorpresa de que era todo lo contrario y, en ese mismo encuentro, empezaron a pensar y a desarrollar a Rolo, el marinero rústico y de pocas palabras que protagoniza el filme rodado en Necochea y Quequén.

"Para mí fue una emoción enorme, era como tener a (Diego) Maradona en tu equipo de fútbol 5. Era una ópera prima, a mí no me conoce nadie y si lográbamos hacer la película iba a ser con un presupuesto ajustado", confió el director santacruceño.

"Pablo -señaló- era un gran observador de la gente. Deconstruía a las personas hasta el hueso, entendiendo todo lo que sentían: sus miedos, vicios, sus extremos, su soledad, sus penas, sus demonios. Y en la mayoría de los casos era una observación de admiración a esos personajes. Por eso los podía reconstruir".

A Cedrón "le atraía lo marginal" y es por eso que, si bien podía interpretar una obra de William Shakespeare, los personajes que más le llamaban la atención eran los peones de campo, jinetes, linyeras, herreros o cantores de tango, entre otros.

"Tenia mucho mundo y mucha calle. La película se la dedico a Pablo y siento que es poco. Lo admiro profundamente y extraño que no esté entre nosotros", afirmó. (Télam)