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Huk y Bubis Vains desde el folclore latino al indie rosarino

Por Agencia Télam

12-01-2020 01:15

Los salteños de Huk se animan a mezclar el folclore latinoamericano con el pop en hermosas canciones, mientras que les Bubis Vayins muestran que en Rosario existe un valioso indie.


HUK-“HUK”


Primer disco de este grupo de jóvenes salteños que dejaron su proyecto adolescente Los Jayitas, por una propuesta más integradora que suma todo el folclore de América Latina y también elementos del pop.

María Eva, Isaac, Franco y José se pusieron en manos del Colo Juan José Vasconcellos, ex integrante de los Huayra, para renacer con una propuesta más abarcadora que los encolumne en la fusión folclórica que encarnan Carlos Vives, Mon Laferte, Fonseca y Natalia Lafourcade.

Por esa razón el disco abre con un instrumental bien andino al que si se lo desnuda esconde una pieza de brit pop.

En la hermosa “Mañana”, los Huk juegan con el folclore andino pero también con el celta con una veloz melodía que los acerca a los Corrs y a los Pogues, bandas de pura cepa irlandesa. Además se destaca el trabajo de las voces que mantienen un alto nivel en “Tarde” que tiene aerófonos andinos y bronces, la gaita española, charango, cuatro y las cuatro voces construyendo mundos de ensueño que lo emparentan con las últimas canciones de Coldplay en su estribillo. La clave de Huk es no perder jamás los vínculos con el folclore argentino sin caer en estereotipos o clishes ortodoxos, y animarse a experimentar.

“Silencio” es pop romántico que arranca lento y se vuelve un medio tempo cercano a lo mejor de Luciano Pereyra, con un notable entramado instrumental, un clima que se repite en la romántica “Mía” y que gana en efusividad y clima festivo en “Luz”. Las raíces están puestas en evidencia en “Algo” que luego adquiere airecitos del pop/rock playero al estilo Jack Johnson y Ben Harper con un gran trabajo percusivo.

“Dime” tiene un comienzo bien andino con los aerófonos y la percusión, a la que se le suman cuerdas de todo tipo, bronces y una batería que lo vuelven a emparentar con melodías de Imagine Dragons y otras bandas pop anglo especialmente sobre el final cuando el riff corre por cuenta de teclados trompeta, saxo y trombón.

Versión en clave de folclore moderno y pop de “Hablando a tu corazón” del disco “Tango” de Charly García y Pedro Aznar es exquisita, porque los aerófonos hacen un gran trabajo y la base vuelve a mostrar las influencias que Chris Martin y los Coldplay han ejercido sobre la banda. El cierre con “Doncella” es otro toque de distinción con el trabajo de las cuerdas, la gaita celta y las voces generando una ingeniería armónica muy elogiable.

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BUBIS VAYS-“SALIR"


Quinteto rosarino formado por Nicolás en guitarra y voz, Maru en guitarra y voz, MireNah (Miru) en bajo, Sofía (Colo) en sintes y Camilo en batería, que con la influencia de El Mato a un Policía Motorizado, desfila y recorre con una lectura muy propia del post punk, el shoegaze y la new wave.

El disco arranca con “Parque” que tiene ese power pop a lo Teenage Fanclub que le da paso a un shoegaze bien guitarrero con voces juguetonas y aniñadas para luego cerrar a pura electricidad. “3.52 PM” es una lectura a orillas del Río Paraná de New Order con un hermoso juego de teclados y el bajo cobrando protagonismo, mientras la voz femenina suena escondida y suave en estilo de las canciones de Kristine Hersch con un estribillo bien juguetón.

“Touche de creme” es puro pesimismo adolescente bien cubierto de un pop guitarrero, mientras las voces explican porque todo es un bajón y repiten mal como 15 veces. “En el patio, bajo la pérgola” tiene un acompañamiento por parte de una rara percusión, mientras la guitarra conduce una voz aniñada y escondida. Mientras que “Ansiedad” arranca como una delirante marchita cubierta por teclados juguetones hasta que se transforma en un delirante soft hardcore-punk cubierto de sintes como ruiditos al igual que la voz gritando episodios de psicosis urbana.

“Cuando San Martín se hace Avenida” es angustia urbana bien dark, que cuenta mucho de Rosario pero que bien puede calzarle a cualquier ciudad porque todas las avenidas en la Argentina se llaman San Martín. Y todo el indie rosarino-más de 15 músicos- termina

cantando esta lograda canción y recordándoles a todos que su Rosario brilla. (Télam)