espectaculos

Es un juego permanente de seducción con el público, dijo Sierra sobre el espectáculo de Muscari

Por Agencia Télam

07-01-2020 06:15

Agustín Sierra, el actor argentino que dejó los papeles en productos para adolescentes de la factoría de Cris Morena y se sumó a "Sex, viví tu experiencia" de José María Muscari, consideró que la puesta "es un juego de seducción permanente con el público.

Sierra debutó a los nueve años en Chiquititas (1999), siguió creciendo en televisión en Rebelde Way (2002), Rincón de Luz (2003), Floricienta (2004) y Casi Ángeles (2007-2010), "Alma Pirata", "Historias de corazón" y "Golpe al corazón", entre otros ciclos.

"Sex, viví tu experiencia" es un espectáculo diferente, atípico, singular y único donde una troupe de 24 artistas muy diversos se mezclan y potencian arte puro con música, baile y teatro donde lo visual y sensorial ilumina las incertidumbres del público sobre el sexo, un tema que inquieta a todos e incomoda a muchos.

En la temporada 2020, los actores Diego Ramos, Gloria Carrá, Esther Goris, Noelia Marzol, Felipe Colombo, Walter Soares, Milita Bora, Jorge Dorio, Tucu López, Miss Bolivia y Agustín Sierra integran el elenco de la obra que se presenta de miércoles a domingo en el Gorriti Art Center, ubicado en Juan B. Justo 1617.

Sierra charló con Télam sobre su experiencia en este espectáculo de Muscari:

T:-¿Cómo encarás esta segunda etapa con "Sex..."?

AS:- Es una experiencia Sex con Muscari en teatro, que gracias a Dios estamos llenando desde que arrancó hace 5 meses. Yo venía de un viaje muy importante para mí a Nueva Zelanda, ya que mi hermana vive ahí hace 9 años, y volví después de un mes muy relajado y esperando qué posibilidades de trabajo había. Me llamó Muscari y me explicó este proyecto, que no había mucha explicación más que “quiero abordar una obra que no es una obra, que es más una experiencia y la temática es el sexo y romper con todos los tabúes”. Y no había guión, entonces era muy complicado. No había trabajado nunca con Muscari y la idea de abordar el sexo en lo profesional nunca lo había hecho. Nos juntamos, empezó a suceder y en mi cabezaÂ…

T:- ¿A quién tenés de socio?

AS:- Interactúo con casi todas las chicas del espectáculo. Era muy loco porque nunca había trabajado con nadie y las indicaciones eran “ahora chapan, ahora la tocás acá, ahora la acariciás, ahora ponete arriba” y era todo muy fuerte al principio. Después nos fuimos acostumbrando.

T:- ¿Es, como dicen todos, muy complicado hacerlo?

AS:- Sí. Sobre todo a priori, después uno con el ejercicio y repetir la obra lo va incorporando y lo vas haciendo más cotidiano. Pero sí, trabajar así con bailarinas, actrices y cantantes y tener esa metodología de trabajo, el sexo para nosotros pasó a ser como el fútbol, se habla naturalmente y a veces llego a casa y mi mamá me dice “Agustín, la boca”. Uno lo está haciendo tan comúnÂ…

T:- Aparecer desnudo, mostrar, el roce, ¿cómo es eso?

AS:- Ese fue el gran desafío de la obra, el contacto con el público. Juega mucho uno con actor, cuando uno está en un escenario o en un estudio grabando, está anexo el público. Si bien forma parte del teatro, está en la butaca, lejos, entonces depende lo que uno tenga se resguarda en el texto y en el compañero y listo. En esta obra no, depende el estado anímico que tengas. Igual tenés que pasar a través del público, soportar las reacciones de la gente, manejar vos el momento para no sentirte incómodoÂ… Fue todo un proceso de adaptación, eso fue lo más llamativo y difícil de adaptar de Sex.

T:- Sos de otra generación de actores. En eso, ¿uno tiene premura? Yo me preguntaba a raíz de las cuestiones del abuso, uno no se quiere zarpar.

AS:- Bueno, con ese tema y en este momento hay que ser muy cuidadoso, y con el acercamiento uno pone los límites. Nosotros manejamos los límites con el público, si el público quiere intervenir directamente nosotros lo frenamos. Es como un juego de seducción permanente con el público, nosotros estamos haciendo las cosas para ellos y si hay una conexión se puede llegar a dar algo, pero no es que venís y suceden cosas porque sí. Es como todo, si a mí me gusta la otra persona y la otra persona le gustoÂ…

T:- ¿Y con la bailarina y la actriz?

AS:- Ah, pero ahí somos compañeros y ya había una bajada de línea del director entonces no hacíamos nada que se pase de lo que nos pedían, y a medida que uno se va desenvolviendo cada vez más termina la escena y pregunta si se incomodó o algo. Siempre hay que tener el diálogo abierto porque hay que ser muy respetuoso y no hay que pasarse de la línea.

T:-¿Cómo es interactuarlo delante del público? Recordando algunas historias, ¿te pasó como le pasaba a los chicos del Golden que las más exigentes son las mujeres?

AS:- Sí, sí (risas). A priori teníamos el miedo con esto de que no se abusen de las chicas, que no la pasen mal, estábamos muy atentos a eso y hemos tenido charlas de elenco, pero una vez empezada la obra y después de varias semanas nos empezamos a dar cuenta de que a las chicas no les pasaba nada desubicado y a nosotros sí, bastante más. Sí, las señoras pasan la mano por el torso a veces o las chicas se dejan llevar. También el hombre que es gay tiene algo más abierto o más permitido hacia el hombre, entonces nos vimos en esa situación de estar incómodos nosotros a veces. Más allá de eso, a medida que fueron pasando las funciones uno fue tomando el recaudo para no sentirse incómodo y saber cómo manejarse ante la gente sabiendo que esa es una posibilidad. Y bueno, ahí vas marcando el límite, no vas tan a fondo como para no generar eso si ves una persona que está en cierto estado, uno empieza a saber leerlo con una mirada, con las reacciones ya te das cuenta quien quiere, quien va o quien se puede llegar a propasar si uno le agarra la mano y te agarra el codo.

(Télam)