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El machismo es una cárcel que nos imponemos, dice la ganadora del Camino a Abbey Road

Por Agencia Télam

05-07-2019 06:15

La cantante salteña Feli Colina, quien presentará su disco "Feroza" el domingo en el Club Atlético Fernández Fierro (CAFF), consideró que "el machismo es una cárcel que nos imponen y nos imponemos".

"Feroza" es el segundo disco de Colina, ganadora del concurso "Camino a Abbey Road", que luego de recorrer la escena independiente porteña junto a Conociendo Rusia, Salvapantallas y El Zar, grabó en los míticos estudios londinenses unas 10 canciones que sacuden por su innovación.

Producida por Juanchi Baleiron y acompañada por Manu Figuerero en batería, Diego Mema en guitarras, Baltazar Oliver en piano y Fran Saglietti en bajos, Colina entrega una obra cargada con una teatralidad enorme que la emparenta con artistas de una gran singularidad femenina como Regina Spektor, Fiona Apple y Aimee Mann.

Colina charló con Télam sobre su arriesgado disco:

T:-¿Cuándo te viniste de Salta hasta Buenos Aires?

FC:- Este es mi quinto año, hace 5 años. Vine al cumpleaños de una amiga, había empezado a estudiar derecho allá en Salta y me quedé. Trabajé un poquito en un estudio de abogados, empecé a tocar en el subte, en la línea E y a partir de ahí todo me fue llevando a la música. En Salta había tocado en grupos, pero justamente por eso es que nunca lo había considerado una forma de vida, porque en Salta medio que si no es folclore no hay mucha posibilidad. Viniendo acá por como se fueron dando las cosas fui encontrando un espacio y se dio. Tenía dos amigos que ya tocaban en el subte y me había quedado sin laburo, necesitaba pagar el alquiler y cuentas instantáneas. Arranqué así, sin más. El subte en su momento fue un medio para mantenerme y después me di cuenta que era música lo que quería hacer, y siempre lo tomé como una herramienta, pero no esperaba que nadie me encuentre porque era esperar casi que un milagro. Paralelamente había hecho mi primer disco, estaba buscando bares para tocar y había formado mi primera banda.

T:-¿Cómo se dio lo de la banda y del disco?

FC:- El primer disco lo había empezado en Salta, fue más terminarlo con músicos sesionistas. Terminé algo que tenía pendiente y ya. Después hice unas copias y las empecé a vender en el subte. Siempre fue una ayuda, no una situación anterior a poder tocar en bares o incluso ir al concurso y ganarlo. Son cuestiones paralelas, fue una herramienta que me fue formando a nivel presencia, me enseñó a tocar más fuerte y cantar mejor. Fue una herramienta como ir a la facultad.

T:- Hablabas de un cambio profundo en vos, ¿qué querías decir?

FC:- Ahora con el diario del lunes puedo decir que creo que fue dos años en los que trabajé cuestiones de autoestima, más que nada, en donde están implicadas muchas cosas: mandatos sociales, mandatos autoimpuestos, una pequeña cárcel que nos ponemos. En mi provincia, el machismo es tremendo, el feminismo me ayudó a ver esa cárcel que me habían creado y que me había creado a mí misma de la que aún ahora soy presa, pero de a poco voy reconociendo los barrotes y sacándolos. Fue todo un proceso de trabajo de autoestima a través de desencantos amorosos y desencantos familiares, tuve un conflicto con mi familia y un amor que no se dio. Eso me rompió y me armó. Creo que las generaciones están cambiando, este proceso que tuve yo de mi autoestima no fue más que una consecuencia personal de un movimiento social que le está haciendo muy bien a mucha gente. Yo tengo la juventud para tener la cabeza híper moldeable y poder aceptar nuevas perspectivas, tengo la suerte también de escuchar nuevos puntos de vista y reflexionar al respecto y que eso cambie, pero yo fui criada en un sistema donde muchas cosas no se cuestionaban. (Télam)