espectaculos

Daniela Horovitz reconstruye su historia musical en Memorias de una cantante en cuarentena

Por Agencia Télam

03-11-2020 04:00

La cantante y compositora Daniela Horovitz reconstruyó su historia musical a través de algunos personales textos de carácter evocativo que relacionó en cada caso con alguna composición propia o ajena, lo cual dio forma al espectáculo unipersonal "Memoria de una cantante en cuarentena", que presentará por streaming el próximo sábado 7 de noviembre a las 22, desde el escenario de Pista Urbana.

"Me resultaba grato recordar esas historias. Me gustó ir a buscar esos recuerdos, que no queden en el olvido, como pasa muchas veces con cosas que una vive. Está bueno registrarlas y si salen de forma artística, mejor. Pero además, no quería que fuera algo solo autorreferencial, sino que me gustaba que sean cosas que tengan asidero en los demás, que puedan identificarse", explicó a Télam la artista.

La entrada al show, con un precio a la gorra virtual, puede adquirirse a través de http://www.alternativateatral.com/obra72971-memorias-de-una-cantante-en-cuarentena-de-daniela-horovitz.

Recordada por su paso como vocalista del grupo Los Amados y por su actual labor como cantante y guitarrista de La Impertinente Señorita Orquesta, Horovitz apelará para este concierto a un repertorio en el que conviven Fito Páez, Bob Telson, Ezra Pound, Los Redondos, Billy Joel y Safo de Lesbos, entre otros.

Pero esta combinación, que a simple vista pareciera caprichosa, se enlaza a partir de las historias personales de la artista, que en algunos casos apelan a la emoción y en otras arrancan una sonrisa.

Acompañada por su guitarra, su piano y su lira, la intérprete propone un descontracturado viaje que remite a momentos iniciáticos en la música, a vivencias ligadas a los escenarios y a algunos acontecimientos cotidianos, pero que permiten una identificación a todo tipo de público.

"Todo comenzó en la cuarentena cuando empecé a cartearme con un amigo a la vieja usanza, por correo. Como forma de matar el tiempo, yo le mandaba todos los días alguna anécdota y él me contestaba de onda, como para mantener el intercambio. Algunos relatos surgieron de manera espontánea y, otras veces, me pedía cosas puntuales", detalló Horovitz.

Y amplió: "Fue muy bueno para mí el ejercicio literario. Así nació este espectáculo, porque me gusta que las cosas se materialicen y esta es una forma que sé cómo hacerlo, no como un libro que no sabría muy bien cómo encararlo".

El resultado final ofrece un recorrido que permite vivenciar la emoción a los seis años al escuchar, en una estancia de Uruguay, la versión de María Elena Walsh y Leda Valladares del "Romance del enamorado y la muerte"; la invitación rechazada a sumarse como corista en un grupo barrial que contaba con un cantante de nulo talento; el clímax alcanzado al interpretar la recordada melodía de la película "Bagdad Café" o el dolor por la muerte de su padre trasladado a la interpretación de un sentido bolero; entre otras cosas.

Télam: ¿Sentía que se debía un recorrido personal de este tipo?

Daniela Horovitz: En realidad, fue algo que nació medio en joda. Yo tengo un libro que me compré una vez que se llama "Memorias y secretos de una cantante". Es malísimo. Tiene una portada con doble carátula en la que se ve la cara de la cantante y, al correr la primera carátula, se ve que está desnuda. En joda, le pegué mi foto. Cuando apareció esta circunstancia, me dije: "Voy a hacer mi propio libro con esto". Fue como un juego para divertirme. Luego, como me gusta hacer con las cosas que se me ocurren, apareció la idea de este espectáculo.

T: ¿Qué puede decir de esta conexión entre literatura y música?

DH: Es una conexión que me interesa. Me gusta leer, escribir. Yo ya había tenido una experiencia en este sentido con el espectáculo "El dulce amargo, canciones de Safo", armado con musicalizaciones que hice sobre obras de la poeta griega Safo De Lesbos, que coroné con su presentación en la Isla de Lesbos, en Grecia. A veces esta relación surge por alguna circunstancia especial, algo que ocurre, y otras veces se da de manera accidental. Pero me gusta la cosa de investigación. Me gustaría ampliar esto, tal vez en un futuro hacer un libro-disco. Este trabajo que presento ahora merece una segunda parte porque tengo más de 20 textos escritos. Lo que muestro en "Memoria de una cantante en cuarentena" es una selección, pero hay más; así que es posible seguir con este proyecto.

T: A lo largo de su carrera se la conoció en formaciones en donde lo performático tiene un gran peso. ¿Habrá algo de eso en este espectáculo?

DH: Tengo una escenografía móvil, que es la que hice para Safo. Son unos atriles de madera, que parecen árboles, y ahí tengo mi lira y mi guitarra. Está el piano de cola, que es toda una escenografía en sí. Hay una mínima puesta. El streaming tiene esto que no permite algunos silencios que sí permite el vivo. Cosas que hacés y en vivo quedan bien, pero sin público, no; así que estás obligada a hacer algo más dinámico. (Télam)