espectaculos

Chiwetel Ejiofor: La pandemia expuso la vasta inequidad que existe en el mundo

Por Agencia Télam

07-07-2020 03:15

El actor británico Chiwetel Ejiofor encarna a un exagente de la CIA con cuestionamientos morales en “La vieja guardia”, la cinta de acción y fantasía protagonizada por Charlize Theron que llega el viernes a Netflix, y aseguró a Télam que “la pandemia expuso la vasta inequidad que existe en el mundo”.

“Nuestro comportamiento colectivo ha sido muy destructivo no solo de unos contra los otros sino para con el planeta”, señaló el reconocido intérprete nominado al Oscar por “12 años de esclavitud”, en referencia a la crisis social y ambiental que atraviesa la humanidad y su conexión con la trama de la película.

Es que la cinta, dirigida por Gina Prince-Bythewood (“Love & Basketball”) y basada en un cómic de 2017 creado por Greg Rucka e ilustrado por el argentino Leandro Fernández, sigue a un grupo de mercenarios inmortales que llevan siglos intentando corregir el curso de la historia y salvar a los seres humanos de la perdición.

Liderados por Andy (Theron), una guerrera de más de 6.000 años, el grupo pone en práctica sus habilidades de élite en el combate para desbaratar las injusticias y salvar a los inocentes.

Todo va a cambiar cuando el personaje interpretado por Ejiofor, un exagente de la CIA llamado Copley, los reclute para una misión de emergencia que no resultará ser tan fácil como prometía y que expondrá las extraordinarias capacidades de resurrección y de curación inmediata de los combatientes.

Un ambicioso conglomerado farmacéutico querrá replicar su ADN para revolucionar el mercado de los medicamentos e iniciará una cacería para atrapar a Andy y a sus compañeros, Booker (Matthias Schoenhaerts), Joe (Marwan Kenzari), Nicky (Luca Marinelli) y la reciente incorporación Nile (KiKi Layne).

Marcado por una tragedia personal, Copley se presenta como un personaje de ambigüedad moral, un hombre para el que un fin loable justifica prácticamente todos los medios.

“Creo que hay una nobleza real detrás de lo que hace Copley. Es un personaje con muchas capas. Un personaje interesante con el que se puede empatizar, que hace cosas moral y éticamente cuestionables, pero que tiene una raíz muy interesante de por qué hace todo eso”, graficó Ejiofor en charla con Télam y otros medios latinoamericanos, y añadió: “La historia juega con la expectativas de lo que es el heroísmo, y creo que Copley encaja muy bien ahí”.

La propuesta, al igual que la novela gráfica de Rucka y Fernández, se presenta como una interesante vuelta de tuerca al saturado subgénero superhéroe; de inicio, porque el grupo de paladines varones está conducido por una mujer.

“Charlize es brillante”, dice sin medias tintas Ejiofor, respecto de la sudafricana: ganadora del Oscar por “Monster” (2003) y de indiscutible valor en el llamado “cine serio”, Theron es dueña de una espectacular presencia física en pantalla y una heroína de acción que nada tiene que envidiar a los hombres del rubro.

Antes que “La vieja guardia”, demostró con su Furiosa en “Mad Max: Furia en el camino” (2015) y la agente del MI6 de “Atómica” (2017) que estaba hecha para la adrenalina del género.

Pero otro aspecto refrescante para una historia con héroes con capacidades sobrehumanas es que el grupo liderado por Andy no siente su inmortalidad como un don, sino a que menudo lidia con ello como con un peso insoportable.

“Es las dos cosas, tanto una bendición como una maldición. Creo que los personajes de la película luchan con este concepto. Normalmente nos muestran a personajes que tienen una cualidad superhumana como algo que realmente les gusta, que creen que es algo bueno. En cambio, en este caso, estos personajes tienen este don y conviven con una angustia y esta preocupación existencial”, opinó Ejiofor.

Los personajes llevan siglos, o en el caso de la guerrera que encarna Theron milenios, muriendo una y otra vez por el bien de una humanidad que mantiene su curso autodestructivo, por lo que pese a su abnegado sentido del deber se vuelven más y más cínicos e incrédulos respecto del sentido de su tarea.

Esa mirada crítica sobre la marcha de la humanidad es uno de los aspectos que para Ejiofor resultan más atractivos para reflexionar en este momento del planeta, sumido en la falta de certezas por la pandemia y las catástrofes climáticas: “Creo que más allá de optimismo o esperanza, tenemos que apuntar a ser realistas. Necesitamos soluciones reales, iniciativas tendientes a llegar a esas soluciones que realmente puedan funcionar para muchas más personas que ahora”.

“Lo que la pandemia expuso es una vasta inequidad que existe en el mundo. Tenemos que empezar a cambiar el curso y la dirección de hacia donde nos dirigimos. Las ideas de optimismo, pesimismo o esperanza no tienen significado ante desafíos reales y tangibles. Espero que la gente pueda ponerse de acuerdo y llegar a soluciones definitivas para los problemas que enfrentamos, que los gobiernos rindan cuentas y que generemos mejores estrategias”, concluyó. (Télam)