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Cabrera prepara una nueva visita a la Argentina donde de inmediato sentí un gran abrazo

Por Agencia Télam

08-01-2019 03:45

El guitarrista y compositor uruguayo Fernando Cabrera, devenido en una de las usinas centrales de la canción rioplatense, está regresando a la Argentina para una serie de recitales en el porteño Café Vinilo y un par de actuaciones cordobesas "con el entusiasmo que me provocan estos 10 años de relación", asegura.

"Desde que empecé a visitar la Argentina, de inmediato sentí un gran abrazo. Y esa sensación es más fuerte porque para entonces ya había perdido las esperanzas de conectar con el público argentino", confiesa Cabrera durante una entrevista con Télam.

En charla telefónica desde Montevideo, donde nació hace 62 años, el músico evoca que "andaba por los 45 años o más y no tenía contacto alguno con la Argentina y aunque en algún momento dejé de lado esa ilusión, misteriosa o mágicamente las cosas empezaron a darse".

Desde entonces, el autor de gemas del género como "El tiempo está después", "La casa de al lado", "Dulzura distante", "La garra del corazón", "Te abracé en la noche" y "Por ejemplo", se convirtió en un artista de alto impacto tanto a la hora de asumir su obra como las versiones que ha generado.

"Es increíble pero descubro muchas versiones de canciones mías por gente que ni conozco. Y me llevo bien con todas ellas y me gustan porque son diferentes y hacen aportes distintos. Hasta diría que me sirven para tomar ideas desde el punto vista interpretativo", sostiene sin falsa modestia.

Con ese bagaje de un vínculo fecundo y amoroso, Cabrera actuará en solitario entre mañana y el domingo 13 en Café Vinilo (Gorriti 3780, Ciudad de Buenos Aires), para luego tocar en las localidades cordobesas de Agua de Oro (el 17) y Alta Gracia (el 18, en el marco del 13er. Encuentro de Cantautores con sede allí entre el 17 y el 20).

Télam: ¿Cómo prepara sus conciertos?

Fernando Cabrera: Con mucho entusiasmo y mucho cuidado. Es como una operita que toma en cuenta los climas, las tonalidades, el espíritu de cada momento. Tiene su misterio lograr armar una línea continúa más allá de jugar con los contrastes.

T: ¿Qué lugar tendrá su último disco "432" (2017) en estas presentaciones?

FC: Bastante espacio. "432" significó una alegría porque aunque soy muy autocrítico y estoy mucho tiempo con la canción nueva entre manos y me cuesta pulir y corregirla, me dejó conforme tanto a mí como a los músicos que me dieron una mano para grabarlo. Y en ambos lados del Río de la Plata tuvo una recepción formidable.

T: ¿Y cómo se relaciona con el resto de su vasta obra?

FC: También soy crítico con mis cosas pasadas pero cada vez menos.

A veces escucho un disco que tiene más de 30 años y generalmente me asombro de una manera positiva. Puedo decir que estoy muy orgulloso de mis canciones y de mis discos.

T: ¿Puede pensarse en el aval por estos últimos años de reconocimiento?

FC: Sin dudas ayuda en el sentido de la confianza. Me siento con un poco más de convicción que antes por el retorno que recibo del público. He sido toda mi vida una persona de baja autoestima pero la aceptación implica un empuje tremendo.

T: ¿Qué le sugiere este suceso de la mano de canciones que escapan de las convenciones?

FC: Por un lado mis canciones no plantean un facilismo y exigen algo del oyente, pero lo que yo hago no es complicado, difícil, ni nada hermético así que no hagamos un cuco de esto. Y por eso es muy creciente en mi público el acercamiento de los niños y un poco mi orgullo es que puedo conectarme sin barreras etarias y generacionales con personas de muy diversas edades. (Télam)