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Adrián Blanco dirige por primera vez en el San Martín

Por Agencia Télam

27-01-2019 01:30

Adrián Blanco tendrá a su cargo la dirección de "Fedra", del español Juan Mayorga, que este otoño subirá a escena en la sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, con papeles protagónicos a cargo de de Marcela Ferradás y Horacio Peña.

"La versión de Mayorga conserva el espíritu de la tragedia clásica, pero en su forma posee una lectura contemporánea, elimina el coro griego, no da informacion preliminar de lo que va a suceder y cuenta sin perder la intriga y el suspenso del desenlace final", dijo a Télam el puestista, que tiene en su haber obras como "Trans-Atlántico", "El Plauto", "Por la gloria" y la reciente "Bacacay".

Télam: -¿Cómo se determinó el elenco?

Adrián Blanco: Marcela Ferradás me propuso trabajar juntos; le pregunté si ella tenía el deseo de algún personaje y sin dudarlo me contestó: "Fedra". Nos dedicamos a leer cuantas versiones hubiera, hasta que cayó en nuestras manos la escrita por Mayorga. Por su modernidad, por su certero lenguaje, fiel al espíritu trágico y, por su contundencia, no dudamos un instante que era la adecuada.

T: -¿En qué consiste esa modernidad?

AB: -Mi concepción básicamente reside en que la protagonista vive y procede en un mundo de hombres, bajo la ley del hombre, que la estigmatiza como mujer adúltera y ramera homicida; por esta razón en mi puesta, que consta de seis personajes, habrá una sola mujer: Fedra. El otro personaje femenino, su nodriza Enone, es en esta ocasión interpretado por un hombre, el experimentado Horacio Peña.

También por sugerencia de Marcela está Marcelo Dandrea en el rol de Teseo, su marido, un actor de abanico muy amplio. Suelo trabajar con parte del elenco que ya conoce mi forma de desarrollar la labor, pero en este caso solo un actor ya había trabajado conmigo, Gastón Biagioni, que interpretará a Terámenes.

Para los dos papeles que restaban, se realizó en el Teatro San Martín una audición donde fueron elegidos Francisco Prim para el rol de Hipólito y Emilio Spaventa para Acamante, el hijo de Fedra y Teseo.

T: -¿Cómo se trabaja un personaje femenino a partir de un actor varón?

AB: -Lo que verá el público será un sujeto que a la vista de ellos estará ataviado con prendas que aluden a lo femenino, pero en ningún caso es decididamente una mujer sino un actor que encarna lo femenino, pero su direccionalidad, como quien maneja los hilos de una marioneta, es masculina.

Hay un concepto ritual a partir de lo mitológico donde los dioses y el Destino interfieren en lo humano; por ende la comprensión psicológica de lo trágico queda a un lado, pero lo verosímil seguirá existiendo en esa realidad teatral.

T: -¿Cómo será la construcción física de la escena?

AB: -Tenía la necesidad de centralizar en un solo lugar físico el desarrollo de la escena, por eso este grupo de hombres guerreros, unificados y ataviados como tales, que hacen las veces del Coro -ausente en la dramaturgia pero no en la puesta-, se mueve y se desarrolla en un especie de lugar de entrenamiento, que entremezcla lo militar más actual y el mundo de los gladiadores, dándole un aspecto atemporal a la acción, con un diseño escenográfico de Marcelo Valiente.

El vestuario también variará con elementos clásicos griegos y romanos y elementos ficcionales del presente, a cargo de la vestuarista Luciana Gutman; en cuanto al espacio sonoro, para acentuar el ritual que se llevará a cabo, habrá un músico percusionista en vivo que ejecutará timbales sinfónicos, más una grabación musical que interactuará en una composición musical de José Páez.

En cuanto a la iluminación, que generará las atmósferas necesarias para el desarrollo del drama, donde se irá desde el claroscuro a la intensidad lumínica, estará a cargo de Sergio Iriarte.

T: -¿Cuál es la importancia de un clásico en el momento actual?

AB: -No lo sabría decir de manera generalizada, pero si vamos al caso de Fedra, en este presente su defensa del amor inevitable y sus consecuencias en este mundo patrialcal, posibilita un discurso feminista que interpela la irracionalidad machista; los clásicos son literatura, pero en el escenario resultan, a partir de cómo se los cuente, en una mirada contemporánea y no arqueológica.

T: -¿Qué significa para usted debutar en el Teatro San Martín?

AB: -La primera obra de teatro que vi cuando niño fue "Don Gil de las calzas verdes" que mi madre me llevó a ver a la sala Martín Coronado del San Martín y salí embelesado; por lo tanto no me quiero hacer el gil minimizando el hecho o diciendo que es un paso natural en mi profesión; que se haga realidad es realmente un sueño.


(Télam)