economia

Los 24 años del PAIPPA: un programa que transformó la producción formoseña

Por Agencia Télam

20-09-2020 12:15

El Instituto Provincial de Acción Integral para el Pequeño Productor Agropecuario (Paippa) de Formosa celebró esta semana 24 años de su creación y se afianza como un programa considerado por los propios "paipperos" como una herramienta de transformación productiva que alcanza a más de 17 mil familias con asistencia, capacitación, construcción de viviendas y tenencia de la tierra en toda la provincia norteña.

Con esta iniciativa del gobernador Gildo Insfrán, lanzada el 15 de septiembre de 1996, el Estado provincial apoya a los pequeños productores y a sus familias con insumos, equipamiento, capacitaciones, infraestructura y los convierte en propietarios de su tierra, llevando adelante la construcción de sus viviendas rurales a través del Instituto Provincial de la Vivienda.

En diálogo con Télam, el Coordinador Ejecutivo del Paippa, Carlos Sotelo, contó que "el Instituto Paippa es una propuesta que hizo el gobernador Gildo Insfrán en el año 1996 en la localidad de General Belgrano, fue una mirada integral no solo de producción sino una mirada sanitaria, educativa y social hacia el pequeño productor".

El funcionario indicó además que "actualmente hay 10 mil pequeños productores paipperos" y describió que "hacia la zona del oeste provincial está el productor que se dedica a la ganadería, en la zona centro y este tenemos las chacras donde las producciones son de diferentes clases de verduras, cucurbitáceas y frutas".

En ese contexto Sotelo recordó que el gobernador se había propuesto con esta idea la "diversificación de la producción, porque Formosa es una provincia históricamente algodonera por lo que no había que centralizar todo en el algodón: había que producir alimentos".

Pero también el productor debía desarrollarse donde vivía, porque "el campesinado formoseño tuvo mucho desalojo en la historia y en los años de la última dictadura cívico militar; entonces Insfrán con el Paippa lo que hizo fue darle la tenencia definitiva de las tierras al pequeño productor y, con esa tenencia, después vinieron las viviendas con las comodidades que corresponden".

El funcionario provincial agregó que ese ciclo no se detuvo ahí: "Después, se presentó la situación de la comercialización y el Estado no solo invirtió en asfaltar las rutas y los caminos sino también en extender el tendido eléctrico a las zonas rurales y creó las Ferias del Paippa, que están en toda la provincia, para que la gente comprara lo que sale de la tierra, sin intermediarios".

En ese sentido, otro espacio de comercialización fue el de los remates ganaderos, en los que el productor, a través de las asociaciones rurales que se dedican a esa modalidad de venta, se inscribe "y obtiene precios sorprendentes porque nuevamente son el productor con el comprador quienes realizan la operación sin intermediarios", enfatizó Sotelo.

Otro de los aspectos, contó finalmente Sotelo, que se tuvo en cuenta cuando se creó el Paippa "fue la educación: hoy tenemos los ciclos básicos rurales, y también tenemos el Instituto Universitario de Formosa, que fue un sueño de las familias paipperas para que sus hijos pudieran llegar a una facultad sin tener que viajar a otras provincias, que actualmente permite que contemos con 12 ingenieros agropecuarios, hijos de familias paipperas".

Por otra parte, el programa permitió la diversificación productiva a partir de la creación del Centro de Validación de Técnicas Agropecuarias (CEDEVA), donde se realizan investigaciones para la utilización de los cultivos en función de las características de cada zona.

En materia de educación, la productora y emprendedora formoseña Victoriana Segovia egresó como Técnica Superior en Agroindustria y actualmente se desempeña como capacitadora en el área de Agregado de Valor del Paippa.

"La importancia del Paippa está en que nos dio la posibilidad de quedarnos en nuestro pequeño espacio de tierra, quedarnos en el campo. Esa es la base fundamental", dijo Segovia.

"Mi papá fue al lanzamiento del Paippa en General Belgrano, cuando todavía teníamos camino de tierra. Vino y nos dijo que era un programa que iba a ayudar para que nosotros no dejáramos nuestra chacra", recordó.

Segovia se transformó en capacitadora y el primer curso que dictó fue en Laguna Naineck, una localidad del departamento Pilcomayo, donde brindó sus conocimientos sobre la utilización del pomelo para la elaboración de distintos productos a partir del aprovechamiento de la cáscara, el jugo y la pulpa de la fruta: "La idea es el aprovechamiento integral de la materia prima", destacó.

"Es una satisfacción enorme encontrarme con las personas que capacité, que hoy están vendiendo y tienen un mercado para los productos", sostuvo.

"Emprender es hacer algo por cuenta propia, sin depender de nadie, disponer de tus recursos para mejorar la calidad de vida", agregó.

A través de esta actividad, Segovia también busca "que la mayoría de las mujeres emprendan y busquen ser libres. Como mujer, me siento protagonista en este desarrollo de nuestra provincia y trato de que mis pares también lo sean".

Una parte de los alimentos producidos con el Paippa son vendidos directamente por el productor para el consumo en las ferias francas y otra parte es destinada al Plan Alimentario Provincial Nutrir, que aporta productos saludables a los sectores más vulnerables. Este programa hoy alcanza a más de 17 mil familias formoseñas.

"El Estado nos hace protagonistas, directa o indirectamente, a las pequeñas productoras", concluyó Segovia.

En su visita a Formosa en mayo de 2020, el presidente Alberto Fernández destacó la importancia del Paippa: "Estos son los modelos a seguir porque, 24 años después, los productores tienen su tierra, su trabajo y dan el pan a otros. Y de eso viven" y concluyó: "Así se progresa, así es el modo de progresar". (Télam)