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Una vida marcada por el exilio

Por Agencia Télam

02-08-2020 02:45

Camila Argüelles, la deportista argentina radicada en Francia, que persigue su boleto a los Juegos Olímpicos de Tokio en la disciplina de tenis de mesa, es hija de Laura Franchi y Carlos Argüelles, exiliados de la última dictadura cívico-miliar en la Argentina.

Sus hermanas mayores, María Laura y Silvina, hijas de Laura y Mario Stirnemann (desaparecido), fundaron H.I.J.O.S. París.

La mamá de Camila estuvo presa hasta 1981, incluso una de sus hermanas nació en cautiverio y logró recuperarla después de un año. En 1983, ya exiliada en París, conoció a Carlos, un expiloto de Fórmula 3 que llegaba desde Inglaterra después de que el Estado británico le sacara todo por haberse expresado en contra de la Guerra de Malvinas.

Su padre tenía incluso sponsors como para llegar a la Fórmula 1, pero después de dejar en claro su postura política le congelaron las cuentas bancarias y el sueño de la máxima categoría en el automovilismo se terminó.

La nueva deportista de la familia llegó en 1990 en Fontenay Sous Bois, un pueblo ubicado a no más de 9 kilómetros de París. "Siempre me sentí argentina aunque nací y viví toda la vida en Francia. Hablamos de nuestra historia y eso, creo, me convirtió en un ser politizado", afirma Camila, que representa al país desde 2013.

"Cuando se la llevaron a mi mamá, estaba casada con Mario Stirnemann. A él lo mataron los militares. A fines de 1994, se pudieron recuperar los restos porque estaba en el Cementerio de Temperley como NN. Mis hermanas mayores fundaron H.I.J.O.S. acá en París y siempre vamos en familia a las movilizaciones", relata Camila Argüelles que tiene como último posteo en sus redes sociales -con la Torre Eiffel de fondo- un homenaje al aniversario del asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, puntapié de la Revolución Cubana. (Télam)