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Sueño con estar en una gran velada en Las Vegas, asegura la Tuti Bopp

Por Agencia Télam

05-07-2019 02:30

La boxeadora argentina Yésica Bopp, quien hace unos días defendió su título minimosca AMB ante la mexicana Gabriela Sánchez, aseguró que su sueño es formar parte de una "gran velada en Las Vegas".

La Tuti Bopp, nacida hace 35 años en Wilde, viene de exponer con éxito su título mundial por séptima vez y elevó su récord a 35 ganadas (16 por nocaut) y una sola derrota (polémica, hace seis años). Sin embargo, quiere más. "Mi sueño es estar en una gran velada en Las Vegas y sé que el primer paso es México", manifestó.

"Ya he boxeado con varias mexicanas (tiene marca de 12-1) y si bien hay varias campeonas, ninguna quiere arriesgarse a pelear conmigo o me ofrecen mucho menos de lo que valgo”, sostuvo Bopp, campeona de distintos cetros desde 2008, aunque pocas veces pudo pelear con las mejores.

La bonaerense se mantiene en la élite siendo -para los especialistas- una de las mejores 10 boxeadoras libra por libra del mundo, a fuerza de voluntad y trabajo duro. "La motivación la saco de mi pasión por lo que hago y por el profesionalismo que entiendo es el mejor camino para triunfar. Yo tengo fe que voy a lograr abrir las puertas de México y Estados Unidos. Y, cuando ese momento llegue, debo estar 10 puntos”, subrayó.

“A nivel social tenemos una imagen y me parece importante transmitir valores, mensajesÂ… Y para lograrlo hay que predicar con el ejemplo. Yo soy un caso palpable de que, con sacrificio, se consiguen los sueños. Me abrí paso en un mundo de hombres, hoy soy campeona y me respetan”, reflexionó la Tuti Bopp.

Además de ser campeona en boxeo, Bopp se recibió de Psicóloga Social y tiene un marcado compromiso solidario que desplega con el programa Huella Weber. En el pasado, amadrinó dos gimnasios de boxeo, uno en Avellaneda y otro en Concordia, Entre Ríos. Y ahora se metió de lleno en la mejora de un complejo educativo que nació desde la Parroquia San José, ubicada en un barrio difícil de La Matanza.

En el 2018 se construyó un colegio primario de 6.000 metros cuadrados, un microestadio y un centro de salud, además se refaccionaron siete casas que sirven para el tratamiento de adicciones. "Como psicóloga social entiendo que el entorno es clave. Los chicos que se crían en un lugar saludable, deportivo, con esperanza, perseverancia y con ejemplos de sacrificio seguramente van a imitar esos comportamientos", contó Bopp.

"Este complejo está en una zona de mucha carencia en la cual la droga, sobre todo la pasta base, circula impunemente entre niños haciendo un desastre. Por eso un lugar así puede servir de contención y para sacar a chicos de la calle", concluyó.

(Télam)