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Nacho, el que sabe pintar su aldea

Por Agencia Télam

30-12-2019 10:15

En un fútbol profesional en el que más de cuatro mediocres protegidos por un empresario astuto llegan a las grandes ligas de Europa con pasmosa facilidad, no de deja de llamar la atención que alguien de la talla de Ignacio Fernández no haya vivido esa experiencia.

Son unas cuantas ya las temporadas en las que "Nacho" Fernández, el muchacho nacido en Dudignac, partido de 9 de Julio, se ha revelado como un mediocampista cuyo mínimo, vital y móvil da con creces para destacar en España, Francia, la Premier League o la liga que cuadre.

Se dirá, con asidero, que el hecho de que no disponga de pasaporte comunitario ha influido de manera negativa, pero mejor examinada la cuestión el argumento se debilita: cuando el jugador es de real valía y el club comprador se ubica en la posición de una apuesta vigorosa, no hesita en echar mano a un cupo de extracomunitario.

Pero nada de eso ha pasado con el jugador de marras iniciado en Gimnasia y Esgrima La Plata, de fugaz paso intermedio por las filas de Temperley y ya con cuatro luminosas temporadas en River.

Una curiosidad, una verdadera curiosidad, más ostensible aún si se repone el hecho de que la Argentina y Francia alternan el segundo lugar en materia de países exportadores de futbolistas detrás del imponente Brasil.

Incluso, tampoco faltan quienes sostienen que las trece participaciones de "Nacho" Fernández en la Selección Nacional son más bien escasas y que debería ser mirado por Lionel Scaloni con mayor detalle y un grado superior de consideración.

¿Qué la falta para que su carrera luzca más? ¿Casi treintañero desembarcar en Europa? ¿Destacar con la albiceleste en las Eliminatorias y/o en la Copa América?

¿La falta algo o en realidad es la suya la grata historia de quien, sin más, es profeta en su tierra?

Hace cosa de un lustro, cuando el zurdo de Dudignac era la solitaria chispa de un Gimnasia de mucho sudor y poco juego, Pedro Troglio se constituyó en el adelantado que habló “del mejor jugador argentino”.

No hace tanto Juan Ramón Riquelme sugirió que sin su influencia River no habría ganado la célebre final con Boca en Madrid y para Marcelo Gallardo supone una pieza indispensable.

Ajeno a la pausa del conductor y tampoco identificado con el rol del líder del temperamento, "Nacho" Fernández dispone de cuatro virtudes de cuya suma emana un jugador bastante más que respetable: gambeta, pegada, aceleración y atrevimiento providencial en los partidos grandes. Como para lucir en cualquier vidriera del mundo. (Télam)