deportes

Liverpool, un equipo de Guiness

Por Agencia Télam

20-01-2020 11:00

Lo del Liverpool de Inglaterra es tan extraordinario que va camino de consumar una imagen de imbatible que ha resultado ajena incluso a los equipos más célebres de la historia del fútbol.

Sus primeros 22 partidos en la vigente temporada de la Premier League suponen una marca sin precedentes en la división superior del fútbol británico, que por extensión sale airosa de toda comparación con las llamadas “grandes ligas” de Europa, ahí donde "grosso modo" juegan el 80 por ciento de los mejores jugadores de este tiempo.

A 15 fechas del cierre, Liverpool le ha sacado al Manchester City una ventaja de 16 puntos, que son virtuales 19 si se tiene en cuenta que adeuda su cotejo ante el débil West Ham United, amén de que es el equipo que más goles ha convertido (52), el que menos goles ha recibido (14) y el que acumula 39 presentaciones sin perder en la Premier.

Algún desprevenido podrá deducir que aludimos a un fenómeno meramente regional, pero nada más lejos de eso: Liverpool es hoy el mejor equipo del mundo por donde se lo examine y ponga a prueba: en los números, en las vitrinas, en el porte y en las formas.

Campeón defensor de la Liga de Campeones (Champions League), flamante ganador del Mundial de Clubes y en posición de reencontrarse con el título inglés que le sabe esquivo desde 1990, reúne atributos que promueven franca simpatía o por lo menos genuinas dudas en sus posibles detractores.

Por saber: más allá de los matices de gustos, tenencia de la pelota más pausada o juego directo, es un equipo de neto corte ofensivo expresado en un 4-3-3 que incluye dos laterales de abierta salida y dos de tres mediocampistas más aptos para construir que para contener.

Sistemas al margen, dispone de una pasmosa intensidad y una cabeza fuerte que no distinguen de funciones: desde el arquero brasileño Alisson hasta sus dos delanteros más destacados (el senegalés Sadio Mané y el egipcio Mohamed Salah), pasando por el espléndido Trent Alexander-Arnold (¿Lateral? ¿Mediocampista diestro? ¿Puntero bis? ¡Un poco de Todo) y desde luego por ese notable exponente del arte de defender llamado Virgil Van Dijk.

Que ahí mismo, en Van Dijk, pulsa un valor supremo: el jugador más prestigioso del Liverpool es el central neerlandés.

Esto es, la imponencia del Liverpool también puede ser identificada por la negativa, en la medida que dispone de un plantel reducido en el que no constan ni Lionel Messi, ni Cristiano Ronaldo, ni Neymar, ni Kylian Mbappé, ni Karin Benzema, ni Robert Lewandowski, y siguen las firmas.

Tampoco, por cierto, es dirigido por el clásico de los clásicos del olimpo de los directores técnicos del siglo XXI (el catalán Pep Guardiola y el portugués José Mourinho), sino por un alemán, Jürgen Klopp, que hasta hace cosa de una década estaba fuera del catálogo de los estelares y a la sumo se lo veía como un aventurero simpático que sacaba agua de las piedras en el Borussia Dortmund.

Hasta dónde puede llegar este Liverpool que parece indestructible es materia viva y hasta donde se sabe de agenda crepitante, toda vez que afrontará una exigente seguidilla de partidos oficiales que avanzado febrero comprenderá el mano a mano con Atlético de Madrid por los octavos de final de la Champions.

Entretanto, los furores de la llamada “globalización” operan sin descanso para que uno de los clubes más populares de Inglaterra sea también uno de los más populares del planeta mismo, a tono con el célebre himno de Anfield: “YouÂ’ll never walk alone” (“Nunca caminarás solo”). (Télam)