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El debut de Luque en River

Por Agencia Télam

20-09-2020 01:30

Uno de cada cientos y cientos de futbolistas dan el salto a la cresta de la ola recién después de los 22 años y entre ellos hubo uno, notable incluso con la camiseta argentina, que una tarde de 1975 debutó en River y le convirtió a Boca en la Bombonera: Leopoldo Jacinto Luque.

Cuando llegó proveniente de Unión de su Santa Fe natal, Luque venía de destacar en el Torneo Metropolitano que había representado el fin de una sequía de 18 años sin títulos del lujoso River de Ángel Labruna cuyo goleador, Carlos Manuel Morete, de inmediato fue comprado por Unión Deportiva Las Palmas de España.

El pase se selló un puñado de días antes del Torneo Nacional que con los partidos llamados "interzonales" comenzó a jugarse el domingo 21 de septiembre de 1975.

Esa tarde, Racing venció 5-4 a Independiente con cuatro goles del pampeano Alberto Mario Jorge (tres de penal), San Lorenzo por 1-0 a Huracán con un gol de Claudio Prémici, el clásico de La Plata fue ganado por 2-1 en el viejo Estudiantes, en Caballito se impuso Vélez a Ferro por 2-1 y con un imponente Mario Kempes, que convirtió por triplicado, Rosario Central aplastó a Newell's.

En la Bombonera, el Boca de Rogelio Domínguez recibió al River campeón de Labruna sin el número 9 hijo de la casa que había emigrado a las Islas Canarias (el “Puma” Morete) y con el bautismo de un santafecino de 26 años y derivas curiosas.

Y resultó que Luque tomó las cosas donde las había dejado en Unión, brilló en el Superclásico y anotó un golazo con un medio giro y un derechazo bombeado que superó la estirada del arquero Carlos Biasutto.

Con la casaca "Millonaria" sumó 75 goles en 176 partidos, incluidos los cinco de la gloriosa noche del 22 de febrero de 1976 frente a San Lorenzo de AlmagroÂ… y todos de jugada.

La madurez y el esplendor alcanzado en River, donde formó parte de la conquista de cinco títulos, marcharon en paralelo a la confianza que le dispensó César Luis Menotti en la Selección Argentina y que supo honrar con 22 goles en 45 presentaciones y un espléndido desempeño en el Mundial 78.

De arremetida estableció el empate del 2-1 con Hungría, definió el arduo compromiso con Francia con un certero derechazo de sobrepique, de afuera del área; contribuyó con dos de los seis goles a Perú que significaron el pasaje a la final con Holanda y en el plano de los logros personales ocupó el tercer escalón entre los máximos goleadores, dos menos que Kempes, uno menos que el peruano Teófilo Cubillas y los mismos que el neerlandés Rob Resenbrink y el austriaco Hans Krankl.

Alejado de River, entre 1981 y 1986 vistió ocho camisetas: Unión, Deportivo Tampico de México, Racing, Santos de Brasil, Boca Unidos de Corrientes, Chacarita, Argentino de Firmat y Deportivo Maipú de Mendoza.

Luque, Leopoldo Jacinto Luque, era una vigorosa alquimia de técnica, potrero, coraje y jerarquía.

Fibroso, sutil, dúctil, determinado y certero, un chueco de dos perfiles que como lo evocó el defensor Carlos Rocca, que lo marcó jugando para Estudiantes, "tenía muchos recursos y el día que estaba inspirado, te bailaba. Una vez, en la cancha de Huracán, agarró la pelota, lo fui a buscar, me encaró, la llevó de acá para allá y yo le tiraba patadas y ni siquiera podía pegarle". (Télam)