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El centenario que no miramos

Por Agencia Télam

29-01-2019 10:15

(Por Carlos Alfano)


De incuestionable mérito deportivo, pero maltratado por hinchas ajenos y medios periodísticos que llegaron a considerarlo como un “título no oficial”, se cumplen este miércoles 25 años del único campeonato profesional de Primera División obtenido por Gimnasia y Esgrima La Plata: la Copa Centenario de 1993.

El certamen, organizado para conmemorar los 100 años de la fundación de la Asociación del Fútbol Argentino, arrancó en junio de 1993, pero la final recién se pudo disputar el 30 de enero de 1994, cuando Gimnasia se impuso por 3-1 a River Plate, en el estadio del Bosque platense.

Aquí, el primer cuestionamiento: la AFA celebró su centenario en 1993 -su fecha de fundación remite al 21 de febrero de 1893-, pero su primer campeón oficial, refrendado en la página web de ese organismo, data de 1891, el club Saint Andrews.

De hecho, algunos historiadores le advirtieron este dato al entonces presidente de la AFA, Julio Humberto Grondona, pero el principal dirigente del fútbol argentino respetó la documentación oficial, además de organizar como inicio de los festejos un amistoso internacional ante Brasil, que se disputó el 18 de febrero de 1993 en el estadio Monumental.

“Es cierto que hubo un primer torneo en 1891, al año siguiente no se disputó ningún certamen y en 1893 se retomó la competencia, pero los organizaron entidades distintas. Tenían las mismas siglas y una denominación casi idéntica, pero no fueron lo mismo. El acta de fundación de la AFA establece que es de 1893”, afirma a Télam Oscar Barnade, vicepresidente del Centro para la Investigación e Historia del Fútbol (CIHF).

Grondona había planificado la Copa Centenario no sólo como una mera conmemoración deportiva, sino más bien como un respiro económico para los clubes aquejados por un largo receso en aquella temporada, debido a la disputa de la Copa América de Ecuador y las Eliminatorias para el Mundial de los Estados Unidos del año siguiente.

Gimnasia arrancó su participación el 26 de junio ante Estudiantes de La Plata, su clásico rival. La llave se definía al mejor de dos partidos: en el Bosque, fue triunfo por 1-0, con gol de Guillermo Barros Schelotto; como visitante, empate y clasificación a la “ronda de ganadores”.

Luego, el equipo platense fue dejando en el camino a NewellÂ’s Old Boys (1-0), Argentinos Juniors (2-1) y Belgrano de Córdoba (4-3 por penales, tras empatar 2-2).

El formato de la Copa establecía que el vencedor de la ronda de ganadores (Gimnasia LP), debía dirimir el título con el vencedor de la rueda de perdedores (River), pero el primero contaba con ventaja deportiva: jugaba de local, el empate ya le alcanzaba para coronarse campeón y si perdía, tenía la chance de jugar otro partido.

Por problemas de calendario, la final no pudo disputarse sino hasta enero de 1994. En ese lapso, varios clubes renovaron contratos e incorporaron futbolistas, pero otros, como Gimnasia, no pudieron retener a alguno de sus valores y así fue como el Lobo perdió a sus entrenadores, Carlos Ramacciotti y Edgardo Sbrissa.

Asumió Roberto Perfumo, a escasos días de la histórica final. “Salir a buscar el empate es un suicidio”, aseguró el nuevo director técnico, pese a las ventajas del reglamento. Enfrente estaba un poderoso River, conducido por Daniel Passarella y con figuras como Sergio Goycochea, Leonardo Astrada, Sergio Berti, el “Burrito” Ariel Ortega y Hernán Crespo.

Un penal atajado por Javier Lavallén a los 30 minutos, un gol de palomita de Hugo Guerra sobre el final del primer tiempo, la angustia del empate de Facundo Villalba en los primeros minutos del segundo período y las conquistas en el epílogo de Pablo Fernández y Guillermo Barros Schelotto desataron el delirio en el estadio de las calles 60 y 118, en La Plata.

Pero los festejos de aquella tarde cayeron en una negación, la polémica y la burla durante dos décadas, hasta que en agosto de 2013 la AFA publicó en su página web la lista de títulos reconocidos por esa entidad. En ese lapso, la Copa Centenario había sido destratada y en varios medios de prensa se llegó a publicar que se trataba de un torneo “no oficial”.

“Nos parecía raro lo que decían, porque nosotros nos considerábamos campeones de verdad. Escuchábamos y leíamos, pero no le dábamos cabida. Cuando hace unos años se oficializó, me dio cierta alegría”, reconoció a Télam Pablo Talarico, uno de los titulares en aquella final.

“No se entiende bien por qué se la minimizó tanto, porque siempre fue un título oficial. Lo que se hizo en 2013 fue sólo una publicación en una página web de la AFA, pero lo oficial es lo que figura en la Memoria y Balance de la entidad, y en la de 1994, aparece la Copa Centenario ganada por Gimnasia y Esgrima La Plata. No hay discusión”, concluyó Barnade.

(Télam)