cultura

Los libros que hay que leer de Cartarescu, Gornick, Kincaid, Hustvedt y Harrison

Por Agencia Télam

05-10-2020 02:45

Lala Toutonian, Valeria Tentoni, Mariana Enriquez, Tamara Tenenbaum y Eugenia Zicavo recomiendan lecturas de Mircea Cartarescu, Jamaica Kincaid, M. John Harrison, Vivian Gornick y Siri Hustvedt antes del Filba para conocer o redescubrir los textos de estos autores que están traducidos y muchos disponibles en las librerías argentinas.



Mircea Cartarescu


Algunos de los textos, "maravillosamente traducidos", como define Lala Toutonian al "gran trabajo" de la editorial Impedimenta que distribuye los títulos de Cartarescu en el país, son "Nostalgia", "El cuerpo", "El ojo castaño de nuestro amor" y la monumental "Solenoide".

"Leyéndolo podemos pasear por su Bucarest pobre, llegamos a querer a su madre, ya que la construcción de sus personajes son casi reales, El Ruletista bien podría ser alguien de ese viejo estado soviético. ¿Y qué consigue con esa escritura onírica? Pues inducirnos a una lectura hipnótica, a un estado distorsionado. Si como dice William Blake, hay un camino a través del infierno, no dudaría en ir de su mano", dice la editora y periodista cultural.

Pero si se trata de recomendar, Toutonian sugiere su libro "favorito": "Lulu", "Travesti" en su rumano original. "Es su obra más psicoanalítica: un personaje (¡proustiano!) obsesionado con otro que viste de mujer, padece atormentado estas neurosis que lo consumen por el objeto deseado. Ambos actúan basándose en sus reflejos inconscientes que, aunque ajenos y pelándose por completo al consciente, acaban emergiendo a mano de ahogado a la conciencia"


Vivian Gornick


Tamara Tenenbaum explica que los libros de Gornick traducidos al español son tres: "Apegos feroces", "La mujer singular y la ciudad" y "Mirarse de frente" y adelanta que en ellos "trabaja con su vida en Nueva York, el Bronx, el siglo XX, el judaísmo secular de principios del siglo XX, es decir, el de sus padres y en el que se crió, su relación con el feminismo, la militancia de izquierda".

La escritora y filosofa reconoce "las obsesiones" de la estadounidense: "La pregunta por la soledad, por los lazos que se sostienen sin que se explique por qué, la soledad en la gran ciudad, qué significa formar familia. También preguntas por el sentido de la vida, se pregunta qué es lo que hace que una vida valga la pena ser vivida".

"Recomiendo sus tres libros traducidos: primero 'Apegos feroces', en el que hace una especie de biografía conjunta de su vida y la su madre, de las dos vidas y su vínculos. Cómo representan dos momentos del siglo XX, del feminismo, de la política. 'La mujer singular y la ciudad' es un poco la continuidad de ese libro, son sus memorias sobre qué significa ser una mujer que vive sola en la gran ciudad y 'Mirarse de frente' es una compilación de ensayos", describe.


Jamaica Kincaid


De la escritora antiguana poco se consigue en Argentina. "Hay dos libros publicados por Capital Intelectual: "Mi hermano" y "Autobiografía de mi madre, que tienen sus años en el mercado", dice Valeria Tentoni que descubrió a Jamaica Kincaid hace muchos años de casualidad en una librería de saldos de la calle Corrientes y a quien la convocó la musicalidad de su nombre.

Pero si de recomendaciones se trata, "mi favorito es el libro de cuentos "En el fondo del río", la traducción para una lectora argentina es un poco incómoda, sería bueno que ese libro se traduzca. O su crónica al Himalaya".

Del libro de relatos, Tentoni indica que hay un cuento, llamado "Girl", de una sola oración de 300 palabras que escribió y publicó a fines de los 70 en The New Yorker y que hoy no te lo publicarían en ningún lado. En su momento ella declaró que no quería escribir como un hombre blanco y aburrido y se puso a escribir así. Hoy 'Girl' se enseña en escuelas de escrituras de todo el mundo, es muy famoso ese texto".

"La literatura de Jamaica Kincaid tiene una imaginación poderosa a la que sirve con todos los sentidos, es una literatura muy musical. Es una escritora arriesgada y por lo tanto es una escritora que piensa también cuando escribe".


Siri Hustvedt


A diferencia de los otros autores internacionales, la obra de Hustvedt está muy traducida en el país, en títulos como "Todo cuanto amé", "El verano sin hombres" o "Elegía para un americano". Por eso la recomendación de Eugenia Zicavo es su última novela "Recuerdos del futuro": "Me hizo viajar a lugares y momentos tan intensos que debe ser de los libros que más 'interrumpí' recordando y divagando a la par que avanzaba con la lectura".

En ese libro, "Hustvedt cuenta anécdotas de su juventud pero es la excusa para meterse con grandes temas: la violencia de género, el feminismo, la relación entre madres e hijas, las distintas etapas vitales, la política norteamericana (con su crítica feroz a Trump)", sostiene Zicavo.

Y "además recupera a mujeres fundamentales (y para mí, desconocidas) de la historia del arte, como la Baronesa Elsa von Freytag Loringhoven, la verdadera autora del famoso mingitorio 'ready made' adjudicado a Duchamp, entre otras cosas. Es un libro generoso, para atesorar y tomar nota".


M. John Harrison


De los libros de Harrison que están en castellano, Mariana Enriquez recomienda ingresar al universo del autor inglés con tres lecturas: por un lado, "La invocación", un libro de cuentos que a la actual directora de Letras del Fondo Nacional de las Artes le gusta mucho y que coloca como "el número uno".

Por otro lado, sugiere la novela corta "El curso del corazón" y otro libro de cuentos, "Preparativos de viaje", que tiene "una muy buena traducción de Marcelo Cohen", aunque advierte que "debe estar complicado de conseguir". (Télam)