cultura

Leonardo Boff: La Teología de la Liberación tiene más sentido que nunca

Por Agencia Télam

26-09-2020 11:30

A cincuenta años de la creación de la Teología de la Liberación, el movimiento que en sus inicios sacudió a la Iglesia Católica con su mensaje centrado en poner fin a las injusticias en todo el mundo, su ideario sobrevive hoy como una teología popular en los movimientos sociales "de los negros, de las mujeres, de los derechos humanos", asegura el teólogo brasileño Leonardo Boff, uno de sus artífices, quien además vaticina: "La humanidad va a despertar de su conciencia adormecida".

- Télam: A medio siglo de la fundación de la Teología de la Liberación, de la cual usted fue uno de sus fundadores ¿Cómo se resignifica aquella corriente?

- Leonardo Boff: Lo esencial es entender el eje central: contra la pobreza y a favor de la justicia social. Los pobres han aumentado en todo el mundo y también en Brasil; hoy más que nunca esa teología tiene sentido. Antes era una teología que se hacía entre estudiosos y académicos, en la universidad. Ahora se resignificó en los movimientos sociales: es una teología popular, de los negros, de las mujeres, de los derechos humanos. Muchos de ellos tienen como referencia teórica y espiritual a la teología de la liberación, al tiempo que ellos mismos la producen. Muchos estudian griego y latín para poder leer la Biblia en su lengua original, porque sospechan que los traductores no dicen toda la verdad.

En cada reunión del Foro Social Mundial hacemos dos días de encuentro con miles de personas de América Latina, de Asia, de Europa, de Estados Unidos. Ahí discutimos la teología de la liberación siempre en la búsqueda de la justicia social. Esa es la base para una paz duradera. Y los fuertes no somos ni Gustavo Gutiérrez, ni Fray Bentos ni yo; son esos grupos que llevan adelante el pensamiento y la inspiración.

- T: ¿Cómo se traduce hoy esta doctrina en acción o en proyecto político?

- L.B.: Hay dos o tres proyectos globales que pueden tener sentido y pueden mejorar la situación de las personas. El primero es el eco-socialismo, que no es el socialismo tradicional, sino el que incorpora el momento ecológico, el que postula un pacto social mundial. Para trabajar contra el virus debemos trabajar juntos: es el tiempo de construir la Tierra como la casa común, el único lugar en donde todos nos encontremos. Una acción que piense los problemas globales con soluciones globales. El eco-socialismo es un proyecto real y puede ser realizado.

Tal vez esa sea una utopía ahora, pero tiene algo profundamente verdadero y humano, que es buscar la armonía entre todos. En la familia, en la sociedad, con la naturaleza; una economía no de la acumulación, sino de la subsistencia. Y que todos estén incluidos. La humanidad va a despertar de su conciencia adormecida. (Télam)