cultura

El Grupo Tótem Tabú indaga en la figura de la bruja en una muestra en el Parque de la Memoria

Por Agencia Télam

02-07-2019 09:30

"Piras. Historias de brujas" es la muestra con la que el grupo Tótem Tabú llega al Parque de la Memoria para indagar en el conjunto de creencias sostenidas y difundidas alrededor de la figura de la bruja, a partir de una serie de preguntas sobre lo que una mujer debía o no representar a lo largo tiempo.

El grupo, conformado por Laura Códega, Hernán Soriano y Malena Pizani, presenta esta obra como parte de su trabajo de investigación acerca de aquellos conocimientos e ideologías que fueron censurados por la historia, invitando a pensar de qué modo estas temáticas sobreviven en la actualidad.

"Nos interesa pensar críticamente el mundo en el que vivimos indagando en las prohibiciones, las genealogías de comportamientos y creencias y por qué estamos tan sujetos a aceptar la prohibición", explica Códega a Télam sobre la muestra en la que decidieron detenerse en el peso y las tramas políticas que fueron dando forma a la circulación de la palabra bruja.

De esta manera, a través de siete piras, Tótem Tabú reflexiona sobre la bruja entendida como "aquella que asume el poder de lo que no se adhiere a las normas, que incomoda y que reaviva y enciende la pregunta por lo que una mujer debe ser o representar".

Para Soriano, se trata de una figura que "comenzó a ser atacada porque poseía un saber que dejó de concebirse como tal", que hoy es "caricaturizada", cuando se trataba de "mujeres organizadas que tenían un conocimiento y conformaban una tradición".

La primera que se puede ver es la Pira de los Disertantes, que se alza como un estandarte y que está representada en un micrófono tradicional a disposición de los visitantes con el que buscaron dar lugar a una voz recuperada, emancipada y empoderada que vuelve a tomar la palabra.

A pasos de esa Pira, está la de la Gran Bruja, que Pizani describe como "una guardiana, una colosa". Se trata de la figura de una mujer poderosa hecha en madera, yeso, alambre, leña y ramas que fue combatida y que el grupo define como "la muestra de cómo a lo largo de los años cualquier mujer que saliera de los estrictos roles sociales prescriptos para ella podía ser considerada como bruja".

A continuación está la Pira del Cuerpo Femenino, una muñeca de tela sobre base de madera con tatuajes que da cuenta del cuerpo de la mujer como "campo de batalla en el que se inscriben los debates morales regidos por las distintas instituciones que estructuran la sociedad (iglesia, estado, familia)" y que ha funcionado como instrumento para las políticas de explotación y adoctrinamiento.

La Pira de los Bienes Culturales es la que introduce al lenguaje audiovisual en la muestra, ya que consiste en una sala donde se puede ver una hora y media de proyecciones audiovisuales en las que la figura de la bruja fue adquiriendo a lo largo del tiempo una variedad de atributos que se resignificaron y reprodujeron a través de leyendas, mitos y narraciones.

Ese continuado de proyecciones incluyen desde fragmentos de películas o series hasta videocilps de canciones de diversos géneros musicales.

Entre las piras, la de Los Libros está compuesta por 987 ejemplares pintados de negro que rodean una acumulación de carbones para simbolizar el poder de los libros para concentrar y divulgar teorías, conocimientos, testimonios y secretos y cómo su quema en forma pública fue instrumento para aleccionar y adoctrinar a la sociedad.

El Trabajo Femenino también tiene su Pira y está condensado en seis dibujos que hacen hincapié en la mujer en relación al espacio público y a los esquemas de poder para dar cuenta de cómo ha sido víctima de cosificación y desigualdad de salarios en el ámbito laboral para quedar circunscripta a su rol gestante, encargada de la crianza y la familia.

Por último, con la Pira de la Pócima, compuesta por un caldero, fetiches, hierbas, recetas y conjuros, los artistas buscaron introducir ese conocimiento relacionado con la medicina y las propiedades de las plantas que poseían quienes eran consideradas brujas y que con el tiempo fue condenado al oscurantismo y considerado herético o falso.

Con la curaduría de Florencia Battiti, la exposición fue comisionada por el Fondo Nacional de las Artes en el año 2014 y se podrá visitar hasta el 15 de octubre en la Sala PAyS (Av. Costanera Norte Rafael Obligado 6745) de lunes a viernes de 10 a 17, los sábados, domingos y feriados de 11 a 18 con entrada libre y gratuita, en el marco de la 2° Bienal de Arte Contemporáneo de América del Sur (Bienalsur) que recorre más de 18.000 kilómetros a los largo de 40 ciudades de los cinco continentes. (Télam)