cultura

El peso de la sangre y la emancipación cruza el eje fantástico de Nuestra parte de noche

Por Agencia Télam

18-01-2020 05:30

Qué hacemos con nuestro hijos, por qué los tenemos y la herencia que les dejamos es otra de las cuestiones que plantea en calve de terror fantástico "Nuestra parte de noche", la nueva novela de Mariana Enriquez.

"Los muertos están muertos", "las purgas son necesarias", dice una joven del culto a La Oscuridad. Hay un interés que cruza toda la trama por comprender con qué nos quedamos y que perdemos en el camino: vínculos de sangre, la posibilidad de cortar con una historia, una herencia, el condicionamiento que te da la familia.

-Télam: ¿De qué manera te interesó el vínculo padre-hijo?

-Mariana Enriquez: Siempre hay un texto que te impresiona y para mí fue "La carretera", de Cormac McCarthy, uno de los primeros libros que leí donde la relación padre hijo caminando por un mundo que se muere y plantea el tema de la herencia como un problema.

Incluso hay un momento donde el padre plantea matar al hijo o matarse los dos, porque sabe que lo que le está heredando es la muerte, y a pesar de ese gran dilema, que él no puede evitar porque el fin del mundo ocurre, está presente todo el tiempo, una y otra vez, el planteo de la pertinencia, de seguir acá y de tener un hijo, y de por qué está haciendo eso.

-T: Pero estos padre-hijo, Juan y Gaspar Peterson, tienen su propia forma y dilemas en "Nuestra parte de noche".

-M.E: Mi padre y mi hijo aparecieron registro diferente, porque esta novela no es apocalíptica, es fantástica, trayendo otra vez el tema de la herencia, de qué hacemos con nuestros hijos, por qué tenemos hijos, qué significa querer perpetuarse, cuánta frustración le ponés y cuánto de tu propio deseo está puesto ahí.

¿El camino de Gaspar es el camino del héroe? Un poco, pero no es un héroe. Viaje, separación, reconocimiento. Usé esa narrativa muy clásica para ambos, para Juan también. Saqué estructuras de mitos clásicos, que sabía de antes pero los desfiguré o reformé de acuerdo a lo que yo tenía planteado en la novela, que toma muchas fuentes.

-T: Entre esos ecos mitológicos que adopta esta historia de filiaciones suenan autores del terror más puro, como Sthepen King y H.P Lovercraft.

-M.E: Permanentemente traté de atar lo más puro del género, homenajes a Sthepen King, sobre todo la segunda parte que protagonizan los chicos, los amigos de escuela de Gaspar, y que puede funcionar como una referencia a "IT". Y a H.P. Lovecraft con la realidad paralela, que además es un lenguaje que te habla, el de la oscuridad, que muy poca gente que puede descifrar. Una de las primeras ideas fue que Juan creyera, o que estuviese convencido, como la persona que habilita esa comunicación en su condición de medium, que es una comunicación inútil. Es un dios salvaje, no lo van a entender, no nos sirve, insiste.

(Télam)