cultura

El nuevo Espacio de Arte OSDE abre con destacadas muestras y un espacio para artistas jóvenes

Por Agencia Télam

22-07-2019 11:30

El nuevo Espacio de Arte de la Fundación OSDE, en la estratégica esquina de Arroyo y Esmeralda en el barrio porteño de Retiro, abrió sus puertas con las muestras de Tulio de Sagastizábal y Mariano Molina en un edificio modernista que apunta a dar mayor visibilidad a las obras y a un espacio para artistas jóvenes.

La muestra "Hipnosis" da cuenta de los hallazgos cromáticos y constructivos de de Sagastizabal, "un maestro indiscutible del arte argentino, no solo por su obra extraordinaria y exquisita caracterizada por el desplazamiento de formas, colores, grillas y entramados, sino porque formó a la mitad de los artistas argentinos que tienen importancia en el arte contemporáneo", destacó la directora del espacio y curadora, María Teresa Constantín.

"Ha hecho una labor de apoyo y gestión de las artes visuales notable: fue director del Fondo Nacional de las Artes y ha gestado proyectos hacia el interior del país, ya que donde había problemas de formación para artistas se desplazaba con clínicas y talleres", señaló a Télam.

Se trata de una muestra antológica que reúne desde sus dibujos como estudiante, la obra figurativa por la que se lo conoció en los 90 y que pertenece al Museo de Bellas Artes.

Además incluye dibujos, obras de taller y series desconocidas como la que refiere a la mujer sentada del artista argentino Copi, abstracciones de colores y formas, hasta la última que pintó en 2019, y la obra que fue premio nacional, que pertenece al Palais de Glace.

Para Eduardo Stupía, curador de la muestra, "el título 'Hipnosis' invita a dejarse llevar por el sentido clásico del término: un De Sagastizábal en estado de trance se conecta como un médium a ese presunto umbral profundo donde la lucidez técnica y la razón estética se fusionan con la ensoñación romántica".

En tanto, en la sala de este nuevo espacio de arte, se presenta "Alineados Alienados", de Mariano Molina, obra basada en fotografías sobre multitudes con las que el artista viene trabajando hace algunos años. Sin embargo, en esta oportunidad, el tema se pone al servicio de la forma en una experimentación sobre la línea.

"Busco generar profundidad sobre el plano, e intento llevar las figuras al límite con la abstracción, utilizando la distancia entre obra y espectador como aliada de esta experiencia", sostuvo el artista.

Ambas exposiciones podrán visitarse gratuitamente hasta el 21 septiembre próximo, mientras para fines del año se prevé una exposición de Cristina Piffer y una intervención de Maricel Álvarez.

El nuevo Espacio de Arte, situado en uno de los circuitos de arte claves de la ciudad, ocupa un edificio

"en planta baja directamente a la calle, lo que favorece el acceso al público y facilita enormemente el movimiento y traslado de las obras", explicó María Teresa Constantín.

El frente vidriado que lo circunda "permite que la sala de exhibición penetre la ciudad y a su vez, la ciudad penetre la sala, ambos con un vínculo muy activo, lo que va a dar mayor visibilidad a los artistas, y si bien este espacio tiene algunos metros menos que el de Suipacha, la refacción hecha ofrece condiciones estrictas de seguridad ya que hemos instalado cámaras, sensores de movimientos y rejas donde se necesitaba", agregó.

Además, se instalaron "equipos de aire acondicionado y calefacción para atemperar los distintos sectores y nivelar las temperaturas de las salas y no generar sufrimiento a las obras expuestas", precisó.

Constantín destacó que el edificio cuenta además con una sala de exposición para jóvenes artistas invitados a realizar proyectos especiales.

Se diseñó "una zona reservada para el trabajo con los niños, que es un fuerte de nuestro público, y ese mismo espacio, con puertas corredizas y desplazamiento de muebles, se transforma en un auditorio de 80 personas para proyecciones, ciclos de cine, presentaciones de libros, mesas redondas, debates, conferencias", apuntó la directora del espacio.

El edificio de Suipacha al 600, en el que funcionó durante 11 años este espacio de arte, "es de una belleza arquitectónica muy grande, pero al estar en un primer piso por escalera, generaba problemas a personas con necesidades especiales y mayores y niños, y dificultades a la hora de trasladar las obras por escalera o montacargas", comentó Constantín.

La nueva sede está enclavada en una de las zonas de importancia para el arte en Buenos Aires, ya que en ella funcionan la Fundación Klemm, el Museo Fernández Blanco y galerías, "un recorrido natural para quienes gustan del arte, lo que se suma al desplazamiento de turistas por la riqueza arquitectónica" del barrio de Retiro, consideró la curadora. (Télam)