cultura

Andrés Neuman: Cuando negamos una estría estamos atentando contra la memoria histórica

Por Agencia Télam

26-10-2020 03:45

A diferencia de otras lenguas, la palabra "género" en español se utiliza del mismo modo para referirse a la identidad cultural y política como a las formas de la literatura y sobre esa elasticidad que habilita el concepto indaga Andrés Neuman en su nuevo libro "Anatomía sensible", al tiempo que esos textos lo impulsan a reflexionar sobre la relación entre política y corporalidad.


Géneros


"El libro trabaja con esa confusión porque tiene un género múltiple en términos identitarios, a veces habla un hombre, a veces una mujer, a veces el apetito es heterosexual, homosexual o pansexual, tiene algo muy de cercanía con lo queer. Traté de despatriarcalizarme todo lo que un hombre puede hacerlo, que es sólo parcialmente, pero la voluntad está de deconstruir la educación que recibí para mirar mi cuerpo y el ajeno", cuenta a Télam.

"Quería que eso también tuviera un reflejo en el género literario del libro, es decir, que fuese tan impuro como lo es el cuerpo mismo y por lo tanto tuviera capas, como la piel. Me gustaba que la prosa tuviese una epidermis más poética y que conforme vas profundizando en el libro te vas encontrando con la forma más ensayística y conceptual de combate político sobre el cuerpo", agrega el autor de "Vivir de oído".

En ese cuerpo que está por "renarrar" y que Neuman explora en "Anatomía sensible", los lectores y lectoras podrán encontrarse con "redefiniciones sintéticas sobre qué es un codo, cómo funciona un tobillo, por qué omitimos un talón, hasta qué punto una axila se oculta" y aunque cada texto se presenta de manera individual, a veces como un cuento, un verso o un aforismo, lo cierto es que al igual que el cuerpo mismo -íntegro, uno, orgánico- "hay un tono común y sus piezas se relacionan entre sí como lo haría una novela. Es un libro poligénero".


Cuerpo, escritura y política


"En Argentina, la escritura y la memoria histórica siempre han estado muy vinculadas al cuerpo, en este caso, al cuerpo ausente que es otra variante del cuerpo: el cuerpo que no está. Y también cada cuerpo vivo tiene su propia historia y por eso la imposición de los borrados en la piel me parecen profundamente políticos porque aspiran a suprimir una parte del relato, eliminan huellas de la experiencia. Cuando digitalizás de manera violenta un cuerpo ajeno o incluso el propio estás, acaso sin querer, contribuyendo al borrado de la memoria histórica de tu propio cuerpo. Es decir que el daño a la memoria histórica no se acaba cuando se restituye el cuerpo sino que también hay qué ver que dejamos afuera en el cuerpo presente", reflexiona Neuman.

En "Anatomía sensible" el cuerpo habla a través de marcas, huellas, cicatrices y esas expresiones funcionan como un mapa de nuestra corporalidad o en palabras del autor "eso se hace texto": "En la piel quedan registrados todos los cuerpos de nuestras experiencias: el vientre posparto, las estrías del embarazo. ¿Por qué escribimos tan poco sobre eso? ¿Por qué no aparece en las películas, integrada en la sensorialidad del cuerpo y por qué no del erotismo del cuerpo? Cuando negamos una estría estamos atentando contra la memoria histórica de ese ciudadano que es el cuerpo y rebelarse contra eso es una acto tan político como cualquier otro". (Télam)