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ESTUVO 44 AÑOS SIN LAVAR EL AUTO Y CUANDO LO HIZO SE SORPRENDIÓ

Más detalles en la nota.

Por Redaccion GLP

06-11-2020 11:43

Este clásico Nissan Datsun 280Z estuvo durante más de 44 años sin salir del garaje. En condiciones casi perfectas, ha regresado del olvido y con un par de trapos y espuma ha vuelto a lucir como si acabara de salir de la cadena de montaje.

 Y si, desde la primera vista se ve más bien como un tacho de basura, los especialistas afirman que para un auto de 44 años estaba en muy buenas condiciones. Con un par de retoques le devolvieron su aspecto original mientras contaban la inusual historia.

El nuevo dueño narra que el auto llegó a sus manos por casualidad: un vecino de un amigo guardó este auto en su garaje desde los años 70 y decidió venderlo en 2020. Y durante todo este tiempo no ha recorrido más de 560 kilómetros por las carreteras. Eso es prácticamente ir del concesionario a la casa.

Los asientos llevan bolsas de plástico de la fábrica, se conservan varias etiquetas del fabricante en el interior y el motor del auto hasta olía como nuevo porque las puertas no se abrieron durante muchos años. No tiene ni un rasgo de oxidación y todas las piezas son originales. Cubierta por una capa gruesa de barro y polvo, esta joya del mundo automovilístico espero encerrado desde 1976 para ver la luz.

Se nota que al auto le faltaba el parachoques delantero. Según el narrador, tras comprar el coche, el dueño anterior notó una grieta en la pieza y acordó con el fabricante que le enviaran uno de repuesto. Además, le quiso hacer unos cambios cosméticos como una nueva radio y unas piezas del interior, y por esto los desmanteló. Sin embargo, la falta de tiempo y los problemas financieros no le permitieron terminar de arreglar su Datsun clásico y se vió obligado a encerrarlo como estaba por mucho tiempo.

Viendo todo esto, los especialistas del estudio AMMO le dieron un buen toque de restauración. Empezaron por quitarle toda la mugre del interior con una aspiradora. Los interiores fueron lavados con una sustancia especial para devolverles el brillo. Pasaron con trapo por cada pieza del interior y cuando todo estaba listo, llegó el turno de la carrocería. Se utilizó una lavadora a presión, toallas de microfibra de marca, luego el cuerpo fue pulido para eliminar la suciedad rebelde y se instalaron las piezas faltantes.