argentina

El peronismo comenzará el año electoral dividido entre CFK y el PJ alternativo

El peronismo terminará 2018 fragmentado en varios espacios, sin un líder ni un rumbo definido para volver a la Casa Rosada en 2019, por lo que comenzará el año electoral con la disputa entre los que sueñan con vencer a Cambiemos de la mano de Cristina Kirchner y aquellos que apoyan a un espacio alternativo, que encabezan los gobernadores del PJ y Sergio Massa.

Por Redaccion GLP

13-12-2018 09:31

El peronismo terminará 2018 fragmentado en varios espacios, sin un líder ni un rumbo definido para volver a la Casa Rosada en 2019, por lo que comenzará el año electoral con la disputa entre los que sueñan con vencer a Cambiemos de la mano de Cristina Kirchner y aquellos que apoyan a un espacio alternativo, que encabezan los gobernadores del PJ y Sergio Massa.

CFK o no CFK, esa es todavía la cuestión a resolver para el peronismo a tres años de que la ex presidenta haya dejado el poder, ya que tras la derrota del 2015 no existió una renovación partidaria ni surgió una nueva figura política.

La actual senadora nacional sigue siendo la figura más convocante de ese espacio, especialmente en el populoso conurbano bonaerense.

Sin embargo, la mayoría de los gobernadores del PJ y otros mandatarios aliados junto a legisladores nacionales no creen que Cristina Kirchner sea la mejor representante para el peronismo, sobre todo por su imagen negativa y los procesamientos judiciales sobre corrupción que pesan sobre la ex presidenta.

Esa razones los decidieron distanciarse del kirchnerismo para conformar un nuevo frente junto al massismo: Alternativa Federal.

El peronismo alternativo nace como respuesta a la imposibilidad interna de producir un cambio por dentro de las estructuras partidarias, a pesar de que en los comicios legislativos pasados fue la propia ex mandataria quien se fue del PJ y armó Unidad Ciudadana, con un nuevo resultado negativo frente a Cambiemos justo en el territorio donde reside su mayor capital electoral, la provincia de Buenos Aires.

Lejos de Cristina Kirchner, pero con el objetivo de seducir los votos K en un posible balotaje, Alternativa Federal (AF) se planta como una tercera opción a Cambiemos y al propio kirchnerismo, en busca de captar a los electores desencantados con el Gobierno por la crisis económica, pero que jamás votarían a Unidad Ciudadana.

La luz de esperanza que enciende este nuevo frente en el peronismo se transforma rápidamente en una señal de alarma porque los posibles candidatos a presidente por este espacio, Massa y el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, tienen mediciones bajas en las encuestas y poco apoyo bonaerense, donde reside el 40 por ciento del electorado.

Los operadores políticos de AF negocian contra reloj acuerdos con sectores del justicialismo y fuerzas provinciales de todo el país para continuar creciendo con la estructura base de 9 gobernadores, decenas de legisladores nacionales en distritos oficialistas y con la suma del Frente Renovador y varios sindicalistas.

En la otra vereda, el kirchnerismo parece tener el futuro más claro, casi como una obsesión, con forzadas lecturas de encuestas en las que "Cristina 2019" se transforma en una bandera que levantan desde la provincia de Buenos Aires con el mismo concepto que se utilizó en 2017: "Los votos son de Cristina".

Allí se instaura la postura de los intendentes peronistas del Conurbano, que cerraron filas detrás de la ex mandataria por su alta aceptación en esos municipios, a pesar de que algunos jefes comunales se sentirían más cómodos en el PJ alternativo.

En el kirchnerismo, hasta el más ultra de sus adeptos brega por la unidad del peronismo con extensión a todo el campo popular, pero, a la hora de discutir de frentes y estrategias electorales, comienzan los roces, como sucedía cuando ostentaban el poder.

El principal y casi único fundamento de una victoria en las urnas es la economía, ya que la idea es interpelar directamente al electorado al comparar la situación actual con la que se vivía previo a los comicios de 2015.

El mayor temor de la mesa chica del kirchnerismo es que la Justicia ponga presa a la actual senadora, como ocurrió en Brasil con Lula da Silva, por lo que ya hay varios nombres en carpeta para ser lanzados como plan B. Es el caso del diputado Agustín Rossi, que hace un tiempo ya recorre el país como precandidato con un tímido guiño de Cristina Kirchner.

Entre ambas posturas extremas, existe un puñado de dirigentes que buscan la unidad del kirchnerismo con Alternativa Federal, como son los diputados nacionales Daniel Scioli y Felipe Solá -ambos quieren ser presidentes-, con el mensaje que comparte la mayoría de los justicialistas: "Si el peronismo se une, triunfa en 2019".

Para más información, visite INICIO.