La superficie sembrada con cultivos de la denominada cosecha fina, que comprende al trigo y cebada entre otros granos, abarca al 90% de las hectáreas proyectadas en los distritos oeste, suroeste, centro y sur de la provincia de Buenos Aires y sectores de La Pampa, según un informe de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca.

Así lo indicó el primer reporte de julio elaborado por el Equipo de Estimaciones Agrícolas de la entidad, que precisó que "las bajas precipitaciones ocurridas durante el último bimestre evidencian una notable reducción en la disponibilidad de agua en los perfiles del suelo".

"Esta situación acentúa las diferencias en función del manejo, observando ventajas en favor de la siembra directa con un barbecho intermedio a largo y sin malezas", agregó.

"La provincia de La Pampa presentó un importante avance en las labores a la espera de pronósticos de precipitaciones favorables", señaló el informe al indicar que "de no concretarse, los cultivos emergidos se vería afectados negativamente por deficiencias hídricas en los horizontes superficiales y parte de los lotes no sembrados serían destinados a cultivos de verano".

También se indicó que "la superficie destinada a los cereales invernales de la provincia de Buenos Aires se encuentra prácticamente implantada restando lotes destinados a trigos de ciclo corto y cebada".

En el caso del trigo el documento indicó que se registra un avance de siembra del 95% en la región norte con 339.500 hectáreas, del 90% en la zona centro con 945.000 hectáreas y del 90% en la zona sur con 314.200 hectáreas.

"En la cebada el avance de la siembra en la zona norte es de 90% con 148.000 hectáreas, 85% en la zona centro con 630.000 y en la sur de 85% con 172.400 hectáreas, respectivamente", agregó el documento.

En cuanto a la situación de clima y los pronósticos, sostuvo que "los datos relevados contabilizaron al 22 de junio un promedio de un milímetro, con un acumulado anual de 354".

"La ausencia de precipitaciones permite un mejor secado del maíz, por otro lado perjudica la implantación de los cereales invernales y frena el avance de la siembra", agregó el informe. (Télam)