En esta segunda entrega de una extensa nota con Grupo La Provincia, el ministro bonaerense de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, se refirió a la nueva Ley del Manejo del Fuego, el Presupuesto 2021 y el proyecto de Ley Impositiva que se debaten en la Legislatura. También habló del trabajo en función de impulsar las economías regionales, y destacó un crecimiento en la producción tambera.

En la primera parte, el ministro habló de las medidas impulsadas en el primer año de gestión, con el objetivo de reactivar el sector productivo, como líneas de crédito para la siembra, y un plan tendiente a elevar de la media los indicadores de la ganadería.

¿Qué opina sobre la reforma a la Ley del Manejo del Fuego, cuestionada por parte del sector agropecuario? ¿Y qué recepción ha tenido en la provincia, cuya zona más afectada por incendios forestales es el Delta?

Nosotros estuvimos en diálogo sobre este proyecto de ley con los distintos representantes del sector. Conocemos la opinión, habrá que ver por supuesto cómo termina siendo la reglamentación y la implementación concreta para la provincia de Buenos Aires.

Entendemos la preocupación general, la necesidad de cuidar el ambiente, de protegerlo ante circunstancias que evidentemente no deben darse, por supuesto que siempre sostenemos que es importante en todos los casos seguir impulsando la producción y el trabajo en la provincia.

¿Cómo se va a dar este impulso del trabajo desde Desarrollo Agrario?

Nosotros planteamos una línea general del trabajo, una línea conceptual que es clave, y es que tenemos que pasar de producir materia prima a producir alimentos. Y la verdad es que en el enorme territorio de la provincia de Buenos Aires hay una muy vasta y diferenciada producción agropecuaria, y un enorme potencial.

Si toda esa producción se industrializa, local o regionalmente, y por lo tanto se generan más puestos de trabajo, más valor agregado, más circuitos locales económicos y sociales, hay un enorme potencial.

Sabemos que hay muchísimas capacidades en la producción de productos agropecuarios y también de alimentos, por eso enfocamos de manera muy clave con distintas medidas, acciones y programas, como es el Mercados Bonaerenses que precisamente incentiva a que los productores tengan lugares de comercialización local y es una forma de incentivar a que ellos hagan los distintos procesos de industrialización.

"Tenemos que pasar de producir materia prima a producir alimentos"

También generamos líneas específicas para financiar estos establecimientos tendientes a la industrialización. Algo que nos señalan muchísimas veces los productores, por ejemplo los porcineros, es que a veces tienen una producción primaria, pero para industrializarla tiene que llevarla a 150 kilómetros donde se faena, y después vuelve al lugar de origen. Todo ese transporte termina siendo algo menos que le pagan al productor, y además el consumidor tiene que pagar por el producto todavía un precio más elevado.

Eso se da en un montón de localidades y regiones de la provincia, por eso estamos incentivando la industrialización de esa producción agropecuaria, que no sólo beneficia al productor primario, sino que genera más puestos de trabajo en otros lugares y un conjunto de encadenamientos muy importante.

Las economías regionales reemplazarían la intermediación, que encarece el valor de los alimentos...

Tal cual, ese es el objetivo, esa es nuestra mirada. Y además no sólo el encarecimiento relativo del producto sino también, que tenemos una provincia territorialmente muy inequitativa en cuanto a puestos de trabajo, donde hay distritos muy fuertemente industrializados y otros donde prácticamente no hay posibilidad de eso, no hay producción industrial.

"Estamos incentivando la industrialización de la producción agropecuaria"

Cuando esto lo observamos desde la estructura productiva, también hay que pensarlo desde los que viven y nacieron en cada una de esas localidades porque cuando no hay determinadas producciones, significa que hay menos posibilidades de desarrollo personal, de crecimiento personal y nosotros tenemos que afrontar este desafío.

Javier Rodríguez, ministro bonaerense de Desarrollo Agrario

Por supuesto no es un desafío que uno pueda dar vuelta la página de un día para el otro, pero para nosotros es clave ir generando ese camino, ir poniendo las piedras fundamentales, porque estamos convencidos de que esa es la manera de desarrollar integralmente la provincia de Buenos Aires, de pensar y de contribuir a la mejora de las condiciones de vida de cada uno de los y las bonaerenses.

¿Cuál es la situación en los tambos teniendo en cuenta que la producción de leche viene en crisis desde hace varios años y hasta se habla de que tiende a la desaparición?

Es verdad, hay signos muy fuertes de crisis y de cierre de tambos. Venimos de un momento de crisis muy fuerte de la lechería entre 2015 y 2019, en esos cuatro años cerraron en la provincia de Buenos Aires 500 tambos que representan más o menos el 20%, o sea uno de cada cinco tambos cerró en esos cuatro años, y la producción de leche cayó un 12%, es decir que no sólo hubo cierre de tambos, sino disminución en términos absolutos de la producción de leche.

"En cuatro años cerraron en la provincia de Buenos Aires 500 tambos que representan más o menos el 20%"

Eso tiene que ver en parte con un modelo general macroeconómico que tendía a la primarización, que no sostenía la industrialización y que por supuesto en ese sentido, la producción lechera se veía sumamente afectada.

A partir de diciembre 2019 hubo un cambio general en la ecuación macroeconómica y también a nivel provincial, que contribuyó a que esa situación se empezará a revertir.

Por supuesto que no significa que hay 500 tambos más, pero la verdad es que no hay una situación de destrucción, de salida de tambos, de hecho este año se va a revertir la tendencia porque va a haber un aumento en la producción lechera, cambiando la tendencia de los 4 años previos, incluso en este contexto de pandemia, porque vale señalar que cuando otros sectores sin duda se vieron sumamente afectados por las características de la pandemia, la producción tambera y de lácteos en general, va a mostrar un crecimiento que para nosotros es sumamente importante.

Una medida que contribuyó como otras es que nosotros apenas ingresamos en diciembre del 2019 planteamos que la situación de los tambos era realmente crítica, y ya en la Ley Impositiva Fiscal presentada en diciembre de 2019 y aprobada a principios de 2020 planteamos que los tambos tuvieran una exención impositiva en el impuesto inmobiliario rural, aquellos de menos de 100 hectáreas y por la mitad de aquellos de 150.

"Va a haber un aumento en la producción lechera, cambiando la tendencia de los 4 años previos"

Tomamos medidas, si se quiere, drásticas, pero en consideración también de la situación de crisis, y por supuesto después fuimos complementando con otras medidas específicas vinculadas al crédito, al descuento de cheque, que ha permitido que este año, incluso en un contexto tan complicado como en la pandemia, esa situación pudiera estar mostrando un crecimiento.

¿Qué espera del tratamiento del Presupuesto y de la Ley Impositiva 2021 que están negociándose en la Legislatura?

Espero que se apruebe, es una propuesta sumamente interesante, pensada para impulsar la producción y el trabajo después de un año sumamente complejo con esta pandemia.

Hay una enorme inversión en infraestructura, casi sin antecedentes inmediatos en la provincia Buenos Aires, así que la mayor esperanza por supuesto es que se apruebe ese proyecto, y que a partir de ahí realmente se puedan modificar sustancialmente aquellas grandes deudas que hay en la provincia