El intendente de Chacabuco, Víctor Aiola, analizó el impacto económico que está generando la pandemia de COVID-19 en su distrito y se refirió a la chance de una nueva flexibilización para la atención en los comercios.

“El impacto económico que tiene el confinamiento obligatorio es importante”, resaltó el alcalde a la vez que detalló que se han “flexibilizado algunas actividades y oficios en un primer momento. Nuestros secretarios se han reunido con más de 120 comerciantes. La flexibilización depende del grado de interacción entre los vecinos”.

Por otra parte, dejó en claro que “podemos encontrar la posibilidad de que se atienda de a uno a la vez, que se controle la temperatura, que se haga una planilla con el que ingresa al negocio”. “Queremos que ningún negocio cierre”, subrayó.

En otro orden, Aiola aclaró que las actividades vinculadas al esparcimiento serán las últimas que se habiliten y no estarán en la segunda etapa de flexibilización. En cuanto al cementerio municipal, dijo que el cierre fue “una de las medidas que tuvimos que tomar. Estamos evaluando la manera de habilitar la apertura algunos días a la semana”.

En tanto, el alcalde prometió vacunas contra la gripe para todos los vecinos, pero hay que esperar a que las dosis lleguen al país. “La vacuna es para grupos de riesgo y el personal de Salud”, expresó.

Por otro lado, Aiola sostuvo que, según estudios, la salida de la cuarentena es gradual y las actividades que involucran concentración de personas serán las últimas en ser habilitadas. “Esperemos que esto pase lo más rápido posible”, expresó. Sobre los talleres textiles, se analizará la posibilidad de que funcionen con una cantidad de personas según la superficie del local. Podría autorizarse que el 50 por ciento trabaje en el lugar, y el resto en la casa. Finalmente, el mandatario comunal dijo que no hay restricción para el ingreso de cigarrillos a Chacabuco sino que no hay abastecimiento de las fábricas a las distribuidoras.