En diálogo con Grupo La Provincia, el intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, se refirió al sistema de fases de aislamiento, el Foro de Intendentes Radicales, la relación con el gobierno bonaerense, y la decisión de su par de Tandil, Miguel Lunghi, de establecer su propio esquema de control de contagios. “Entiendo los motivos, pero hay que hacer algo superador”, opinó.

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¿Qué opina de los intendentes que no acatan las fases de aislamiento dispuestas por la Provincia y establecen sus propias reglas, como su par de Tandil?

Entiendo los motivos, pero creo que hay que hacer algo superador. No es las fases del gobierno provincial o los semáforos municipales, sino que acá hay que ir un poco más allá, que significa entender la diversidad de los municipios y que hay que ir hacia la elaboración de sistemas de medición de la situación epidemiológica que a los intendentes les permita tener mayor flexibilidad.

Flexibilidad no es necesariamente liberar todo, sino saber en qué momento hay que apretar el acelerador y cuándo apretar el freno y si además de frenar hay que poner el abs y el freno de mano. Entonces no pueden ser las sensaciones o subjetividades y creo que hay que ir a una propuesta superadora, no ir a pelear con el gobierno provincial sino cambiar ese eje y proponerle a la Provincia un sistema que sea flexible, rápido de instrumentar, entendible para los decisores.

 

El indicador para pasar de fase 5 a 4 es más de diez casos por cada cien mil habitantes en los últimos catorce días. Lo que no está tan claro es cuáles son las decisiones que uno debe tomar, frente a qué indicadores, para pasar de fase 4 a 3, y si en ese caso, por ejemplo, se baja la intensidad de la lamparita con el dimmer, es decir, de a poquito, o se apaga de una.

Para mi hay que ir a un sistema más de tipo dimmer, donde uno va regulando la intensidad en función de decisiones objetivas: tiempo de duplicación de casos, porcentaje de ocupación de camas críticas, de camas totales, disponibilidad de insumos, cómo está el ánimo de la comunidad, qué tanta adherencia tiene a las medidas de protección que ya están repetidas casi hasta el hartazgo pero que a veces parece que no se entienden, qué población tenés, qué posibilidad de controlar los accesos en tu localidad. Son temas muy complejos que hay que trabajar en conjunto con la Provincia.

Hay que salir del dilema “voy solo o con la Provincia”. Hay que ir todos juntos y entender que hay que construir un sistema superador al que tenemos hoy, pero hay que colaborar.

Considera entonces que hay que ir hacia un nuevo sistema de fases…

Hay que discutir entre todos los técnicos las alternativas que tenemos. En principio, no me gusta el caos. Porque, además, genera también competencias entre localidades vecinas. Se arman unos desbarajustes regionales importantes. ¿Qué hay que hacer? Entender la dinámica de esto, ver las cosas posibles que se pueden hacer, que sean prácticas a ejecutar, entendibles para los decisores, e ir corrigiendo sobre la marcha.

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Acá nadie tiene la solución mágica. No hay un manual para los intendentes de cómo manejar el Covid porque en cada ciudad, en cada país, en cada continente en el planeta son distintos.

¿Cómo viene el trabajo del Foro de Intendentes Radicales, que usted preside?

Muy bien. Venimos trabajando mucho, es muy intenso el debate, nos reunimos de vez en cuando por Zoom. Tratamos de representar a los 32 intendentes en nuestros reclamos y gestiones frente al gobierno provincial.

¿Y cómo está la relación con el gobierno bonaerense?

Bien. No siempre es fácil. A veces las ansiedades individuales hacen que los tiempos sean distintos, entonces se generan reclamos en ese sentido. Como autoridades, tratamos de ir piloteando la relación para que se mantenga dentro de cauces razonables. Para nosotros siempre es fundamental el diálogo: entender al otro pero que el otro también nos entienda a nosotros.

Por supuesto, no perdemos de vista nunca la perspectiva política. Queremos ser bien tratados, de manera equitativa, que todos reciban recursos, que esa distribución se ajuste. No sacar ventaja ni tampoco ser desfavorecidos